Una nueva ola de violencia asoló ayer México, con un balance de once muertos en varios puntos del país. Hasta ocho homicidios se registraron en la capital norteña de Ciudad Juárez este domingo, según informaron las autoridades mexicanas. Entre las víctimas se encontraba un niño de siete años. Seis personas fueron halladas muertas por arma de fuego en diferentes extremos de la ciudad, mientras que otras dos, que por su identificación eran padre e hijo, fueron asesinados con diversos disparos, cuando presuntamente circulaban en un vehículo.
Ajuste de cuentas
Por su parte, el estado sureño de Guerrero fue escenario de otros tres homicidios. Dos de los asesinados en la localidad de Acapulco presentan huellas de tortura y junto a ellos los delincuentes dejaron mensajes firmados por «el jefe de jefes». La tercera víctima, hallada en el municipio de Coyuca de Catalán, presentaba un balazo en la cabeza. Según las autoridades del país centroamericano, los mensajes dejados por los asesinos apuntaban a un ajuste de cuentas.
Según las estadísticas, durante el 2009 han sido asesinadas en México por la delincuencia organizada más de 6.500 personas.