Las acusaciones de al menos 33 civiles iraquíes contra el Ejército británico por acusaciones de tortura y vejaciones, físicas y sexuales, eran investigadas ayer por el Ministerio de Defensa. Una de las características más preocupantes es que se trata de actuaciones muy parecidas a las que cometieron los soldados norteamericanos en la tristemente famosa prisión de Abu Ghraib. De hecho, según una de las víctimas, los militares británicos se basaron en fotografías publicadas de las torturas realizadas en Abu Ghraib para llevar a cabo sus acciones.
Por ejemplo, uno de los casos mostrados por el abogado de las víctimas, Phil Shiner, hace referencia al amontonamiento de prisioneros desnudos, unos encima de otros, sometidos a descargas eléctricas, lo mismo que sucedió en la prisión de Bagdad bajo control de EE.?UU. O el hecho de desnudar a los prisioneros y someterlos a vejaciones y humillaciones sexuales tanto por soldados varones como por personal femenino de las fuerzas británicas, a falsas ejecuciones, ataques de perros o exponerlos a escenas pornográficas.
Uno de los denunciantes es Nasir Ghulaim, un joven iraquí que en abril del 2007 fue detenido junto a un amigo cuando jugaban al fútbol. Una vez en la base fueron rodeados por entre seis y ocho militares y se les dio la opción de pegarse entre ellos o de pegarse con cada uno de los soldados. Se negaron y fueron golpeados por un soldado con un palo y sometidos a descargas eléctricas.
Agresiones sexuales
Husain Hashim Khinyab, padre de tres niños, fue arrestado en el 2006 y conducido a la base de Shaaibah, donde se le torturó y agredió sexualmente por una mujer soldado. Allí fue testigo de los actos sexuales que realizaban los soldados femeninos y masculinos en presencia de los detenidos.
Otro caso denunciado es el de un joven iraquí de 16 años que fue enviado a la base de Shatt-al-Arab, donde fue violado por dos soldados.
El subsecretario de Estado de Defensa, Bill Ramell, pidió «no extraer conclusiones precipitadas, ya que de los más de 120.000 soldados británicos que han servido en Irak, la mayoría han desempeñado su labor con integridad».