El juicio se celebrará muy cerca de la Torres Gemelas y la Fiscalía pedirá para ellos la pena de muerte
14 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Los cinco acusados de idear y organizar los atentados del 11-S serán juzgados ante un tribunal civil en Nueva York, a pocas calles del lugar donde se erigían las Torres Gemelas. Jalid Sheij Mohamed, el supuesto cerebro de los ataques, y cuatro presuntos cómplices serán trasladados a Manhattan en los próximos 45 días para comparecer ante un tribunal federal y todos ellos se enfrentan a la pena de muerte, según el fiscal general del país, Eric Holder.
«Tras ocho años de retrasos, los supuestos responsables de los atentados del 11 de septiembre del 2001 -que dejaron 3.000 muertos- harán finalmente frente a la Justicia», señaló Holder.
La decisión del fiscal general supone un caramelo envenenado para Barack Obama, que en estos momentos tiene tanto que ganar como que perder con este cambio de planes. Por una parte, supone un claro avance en el deseo de echar el cierre a Guantánamo, aunque la Casa Blanca ha admitido que no se podrá cumplir el plazo del 20 de enero del 2010. Por el otro lado, el presidente se arriesga a convertir el proceso en un juicio paralelo a los métodos de interrogación de la CIA, especialmente técnicas de tortura como el ahogamiento simulado, ya que podrían ser utilizadas por la defensa.
Dimisión del asesor
Desde que tomó posesión de su cargo, cerrar Guantánamo ha sido una de las principales prioridades de Obama. Pero la complejidad del proceso legal y la oposición a juzgar y encarcelar a terroristas en EE.?UU. han ralentizado el cierre, además de precipitar ayer la dimisión del principal consejero legal de la Casa Blanca, Greg Craig.
Craig, de 64 años y que defendió a Bill Clinton en el caso Lewinsky, fue el elegido por Obama para organizar el cierre de la prisión nada más ganar las elecciones. Sin embargo, en los últimos meses su gestión ha recibido críticas por su exceso de optimismo y por no haber sabido prever la oposición del Congreso.
Su sucesor será el abogado personal del presidente, Bob Bauer. En sus manos queda ahora llevar a buen término la misión, una empresa que se presenta complicada.
Según fuentes oficiales del Departamento de Estado, en estos momentos al menos 215 presos se encuentran recluidos en el centro de Guantánamo. De todos ellos, tan solo 90 habrían recibido la autorización para ser trasladados a otros países en régimen de libertad, mientras que 70 se encuentran en un limbo legal, ya que Estados Unidos los considera demasiado peligrosos como para ser liberados, pero tampoco han sido acusados de nada.
A estos hay que sumar los casi 40 presos que se espera que sean juzgados en tribunales federales de EE.?UU., un proceso que ha generado sentimientos encontrados en la opinión pública.
Reacciones encontradas
Mientras desde las organizaciones proderechos civiles se aplaudía la decisión de Obama y se instaba al pueblo estadounidense a confiar en su Estado de derecho, los familiares de las víctimas del 11-S calificaron la decisión como un grave error el hecho de que el juicio se celebre en Nueva York.
El juicio se celebrará a tan solo unos metros de la zona cero, en un tribunal del suroeste de la isla de Manhattan. Según The Washington Post, antes de Nueva York Holder contempló otras opciones, como Washington y Virginia. Su decisión se basó en que el juzgado neoyorquino ya había creado jurisdicción con otro proceso parecido que fue celebrado recientemente.