Irán dicta la primera sentencia de muerte contra un acusado de instigar las protestas de junio

Nolo Mariño

INTERNACIONAL

El condenado pertenece a un grupo monárquico con base en EE.UU. que está prohibido por el régimen

09 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un tribunal iraní ha dictado la primera sentencia de muerte contra un acusado de instigar las revueltas tras las controvertidas elecciones del pasado junio, según informó ayer la web reformista Mowjcamp.com. La noticia, de la que aún no se ha hecho eco ningún medio oficial, asegura que el tribunal notificó su veredicto a Mohamad Reza Ali Zamani el pasado lunes, aunque no da detalles sobre los cargos que se le imputan.

Zamani, de 37, fue trasladado desde la prisión de Evín hasta la sala 15 del tribunal revolucionario, donde el juez Abdolqasem Salavatí le comunicó la condena. De acuerdo con la legislación iraní, el procesado puede recurrir la sentencia ante un tribunal superior. La gravedad de la pena parece estar relacionada con su pertenencia a la Asociación Monárquica de Irán, un grupo basado en EE.?UU. que está prohibido en Irán.

De hecho, se trata de la primera condena de la que se tiene noticia a uno de los 140 opositores juzgados este verano. Los encausados, entre los que hay altos cargos reformistas, fueron acusados de fomentar las revueltas callejeras que estallaron tras las elecciones.

Según la agencia de noticias iraní Mehr, que cubrió el juicio, a Zamani se le acusó de hacer propaganda contra el sistema islámico y de participar en manifestaciones con la intención de minar la seguridad nacional. La comparecencia de Zamani ante el tribunal quedó eclipsada por las de la francesa Clotilde Reiss y de dos empleados iraníes de las embajadas del Reino Unido y Francia, que finalmente fueron puestos en libertad bajo fianza.

Las autoridades, que reprimieron las protestas con gran violencia, reconocieron este verano la detención de 4.000 personas durante aquellos días y la muerte de una treintena. La oposición duplica el número de muertos y estima que dos centenares de personas permanecen todavía en la cárcel. Durante el verano se incrementaron las ejecuciones de condenados a muerte, y en lo que va de año las organizaciones de derechos humanos han contabilizado 219 ajusticiamientos.