El asesor en Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, dijo ayer que no prevé el regreso de la milicia talibán al poder en Afganistán, a pesar de la violencia desatada en este país, que se ha recrudecido con las muertes de este fin de semana. «No veo a futuro un retorno talibán y quiero dejar bien claro que Afganistán no está en riesgo de que vuelvan», dijo Jones a la CNN.
Jones se expresó en el día más mortífero para las tropas estadounidenses y de la OTAN en un año en Afganistán y en momentos en que el apoyo público disminuye, cuando corre el octavo año de violencia y tras unas elecciones afganas plagadas de sospechas.
El general retirado insistió en que la presencia de Al Qaida estaba «muy reducida» en el país desde el cual se presume que el grupo lanzó los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.
«El máximo estimado es de menos de 100 efectivos en el país; no constituye una base para lanzar ataques a nosotros o nuestros aliados», anotó James Jones.