El ex vicepresidente Cheney pone en duda la capacidad de Obama para defender a Estados Unidos
INTERNACIONAL
El nombramiento de un fiscal especial que investigue los posibles abusos de la CIA no ha gustado nada a Dick Cheney, el ex vicepresidente de la Administración Bush. Cheney hizo público un comunicado en el que expresaba su descontento horas después de que el fiscal general de EE.?UU., Eric Holder, anunciara el nombramiento de John Durham como fiscal especial para la investigación de esos posibles abusos sobre detenidos por terrorismo.
Tampoco le gustó al ex vicepresidente la decisión de la Casa Blanca de relevar a la CIA de los interrogatorios a supuestos terroristas. «La decisión del presidente Obama -dice el comunicado-de permitir que el Departamento de Justicia investigue y eventualmente procese a funcionarios de la Agencia de Inteligencia de EE.?UU., así como la de eliminar la responsabilidad de la CIA en los futuros interrogatorios, nos recuerda por qué tantos estadounidenses tienen dudas sobre su capacidad para llevar adelante la seguridad nacional».
También el lunes se había hecho público un informe que detalla esos abusos de la CIA. El informe ofrece muestras suficientes de cómo se llevaron a cabo esos interrogatorios. Amenazas de violación o muerte sobre los hijos y madres de los detenidos, simulación de ejecuciones para que los presos las oyeran y creyeran que estaban matando a sus compañeros, e incluso la utilización de un taladro eléctrico contra uno de los detenidos, son algunas de las atrocidades que se detallan en el documento.
Pero Cheney no ha sido el único contrariado por la decisión del Gobierno de Obama. Otros republicanos como el congresista Peter Hoekstra, que pertenece a la Comisión de Inteligencia del Congreso, dijo que la investigación de Justicia podría interrumpir las operaciones antiterroristas que están en marcha.
Por su parte, el director de la CIA, Leon Panetta, que fue nombrado por Obama, envió una nota a los miembros de la agencia. En ella, Panetta tuvo mucho cuidado de no justificar las técnicas de interrogatorio que se han ido haciendo públicas, pero también añadía que el programa de interrogatorios «obtuvo información crucial» y se refería a los funcionarios que participaron en él como «aquellos que hicieron lo que su país les pidió».