Tan solo un 49% de los estadounidenses confían ahora en su presidente
22 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La agria batalla popular que desde hace semanas se libra en EE.?UU. en torno a la reforma sanitaria parece haber pasado factura a Barack Obama, que vive sus horas más bajas desde que pisara el Despacho Oval. Así lo aseguraba ayer mismo una encuesta publicada en The Washington Post , según la cual, tan solo un 49% de los estadounidenses confían ahora mismo en su presidente. Un porcentaje sensiblemente inferior al 60% que aprobaba a Obama en sus primeros cien días de gobierno y muy alejado del 70% que mostraba su apoyo al candidato antes de las elecciones.
A esta realidad se une también el hecho de que, por primera vez desde que el demócrata entrará en la Casa Blanca, más de la mitad de los estadounidenses aseguran que el país está en el camino equivocado, mientras que casi un 40% desaprueban directamente la gestión estatal.
Una reforma impopular
Entre las principales razones aducidas por los entrevistados para mostrar este rechazo al nuevo comandante en jefe destaca su pobre gestión de los presupuestos generales y la reforma sanitaria que quiere aprobar el próximo septiembre.
«El apoyo a esta reforma no ha hecho sino disminuir en los últimos meses y es muy probable que siga afectando a la popularidad de Obama» aventura el Post .
Convertida en el caballo de Troya de la nueva Administración, la reforma del sistema de salud ha conseguido crear un debate social que se libra estos días tanto en el Congreso como en la calle. Uno de los puntos más polémicos de esta batalla es la posibilidad de que el Gobierno compita directamente con las aseguradoras privadas, una opción que tan solo apoyan ahora mismo un 52% de los trabajadores, casi ocho puntos menos que en el pasado mes de junio.
Pero no todos los datos recogidos en este sondeo contienen un mensaje negativo para el Partido Demócrata. Por ejemplo, ante la pregunta de cuánto tiempo más creen que durará la crisis económica, más de la mitad de los encuestados confían en ver la salida del túnel antes de doce meses. Otra buena noticia para Obama es que la situación para el partido de la oposición no es mucho mejor, con tan solo un 21% apostando por el buen juicio de los republicanos.