06 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
En vísperas del primer aniversario de la guerra, la frontera ruso-georgiana sigue calentándose. Ayer, Rusia denunció que Georgia se está rearmando, y que EE.?UU. es su proveedor. El viceministro de Exteriores, Grigori Karasin, confirmó que «el suministro de armas de Estados Unidos continúa», alentando así al presidente Georgiano, Mijaíl Saakashvili, a cometer una nueva agresión contra la región separatista de Osetia del Sur. El Ejército ruso dejó claro que «responderá debidamente» a una nueva agresión militar.
El vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, telefoneó a Saakashvili para rebajar la tensión.