Los detenidos, de nacionalidad australiana y de origen somalí ó libanés, han sido acusados de «preparar la ejecución de un acto terrorista».
05 ago 2009 . Actualizado a las 14:28 h.La policía australiana ha acusado de terrorismo a ocho integrantes de la supuesta célula de Al Shabaab, detenidos el martes por preparar un ataque suicida contra un acuartelamiento del Ejército en el país, indicaron fuentes oficiales.
Los detenidos Saney Edow Aweyz, Abidrahman Ahmed y Yacqub Khayre, de edades comprendidas entre 26 y 22, de nacionalidad australiana y de origen somalí ó libanés, han sido acusados de «preparar la ejecución de un acto terrorista».
Según la investigación policial, Khayre se entrenó y luchó en las filas de Al Shabaab durante una etapa de los combates que este grupo libra con las fuerzas afines al gobierno de Somalia.
Esa misma acusación formal fue hecha ayer contra Nayef el Sayed, de 25 años, arrestado también en la misma operación llevada a cabo por cerca de 400 agentes de los cuerpos de seguridad en la ciudad de Melbourne.
Un quinto sospechoso, detenido por la policía antes que al resto de los miembros de la supuesta célula integrista, e identificado como Wissan Mahmood Fatal, de 33 años, fue el último en comparecer para ser acusado de terrorismo.
Relación con Al Qaida
La Policía Federal australia sospecha que la célula está vinculada al grupo integrista somalí, Al Shabaab, para el que uno de los detenidos, Saney Aweys, calderero de profesión, pretendía reclutar en Australia combatientes destinados a luchar en Somalia. El Departamento de Estado de Estados Unidos considera a Al Shabaab un grupo terrorista relacionado con Al Qaida.
No así Australia, cuyo primer ministro, Kevin Rudd, dijo que el gobierno toma la decisión de clasificar a un grupo como terrorista en base a las recomendaciones de las agencias de seguridad e inteligencia y teniendo en consideración las operaciones de seguridad que se estén llevando a cabo. Actuaremos de forma apropiada», dijo el primer ministro en declaraciones a la cadena de radio ABC.
Las detenciones fueron el resultado de una investigación policial iniciada hace siete meses y que culminó en la madrugada de ayer martes cuando las fuerzas de seguridad realizaron unos 19 registros en diferentes inmuebles de Melbourne. El comisionado jefe en funciones de la Policía Federal, Tony Negus, dijo que el objetivo de los detenidos era causar el mayor número posible de muertos en un asalto con armas automáticas en la base militar de Holsworthy, en Sídney.
El jefe de la brigada antiterrorista de la Policía de Nueva Gales del Sur, Peter Dein, dijo que los detenidos «tenían acceso a armas domésticas, armas a las que tendría acceso un cazador con licencia, no hay pruebas por ahora de que tuvieran acceso a armas automáticas, pero se alegará que planeaban conseguirlas de alguna forma».
También la Policía sospecha que la célula de Al Shabaab planeaba perpetrar el atentado en cuestión de semanas. «No tenemos una fecha específica, pero posiblemente estaba llegando a un punto en el que habría ocurrido dentro de unas semanas» apuntó el oficial al mando de la brigada antiterrorista.
Aumento de seguridad
En respuesta a la acción que los detenidos planeaban llevar a cabo, el Gobierno ha anunciado la revisión de las medidas de seguridad en todas instalaciones militares, incluida en la de Holsworthy, situada a las afueras de Sídney y supuesto objetivo de la célula integrista.
«Este mes terminaremos de evaluar si son idóneas las actuales medidas básicas de seguridad», indicó el ministro de Defensa, John Faulkner, en un comunicado.
Al Shabaab es un grupo integrista islámico que fue el brazo militar de la antigua Unión de Tribunales Islámicos (UTI) que durante 2006 controló todo el sur de Somalia.
Australia nunca ha sufrido un ataque terrorista en su suelo, aunque sus intereses nacionales han sido blanco de atentados perpetrados en Indonesia durante los últimos años.
El más grave fue el ocurrido en la isla indonesia de Bali en 2002, que causó la muerte de 202 personas, entre ellas 88 australianos, y el más reciente el ocurrido el pasado julio en Yakarta, en el que murieron 9 personas, incluidas tres de nacionalidad australiana.
Ambas acciones han sido atribuidas por las autoridades de Indonesia a la Yemaa Islamiya, grupo terrorista considerado el eslabón de Al Qaeda en el sudeste de Asia.