Rasmussen asume el cargo de secretario general de la OTAN

Agencias

INTERNACIONAL

02 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El danés Anders Fogh Rasmussen es desde ayer el nuevo secretario general de la OTAN en sustitución del holandés Jaap de Hoop Scheffer, que el jueves dejó el cargo tras cinco años y medio de mandato. Está previsto que el antiguo primer ministro danés tenga su primera toma de contacto con la sede de la Alianza mañana, y que el martes presida su primer Consejo Atlántico, el máximo órgano decisorio de la organización.

Los dirigentes de la OTAN designaron formalmente a Rasmussen como sucesor de Scheffer en abril durante la cumbre de Estrasburgo-Kehl, un nombramiento que estuvo a punto de verse empañado por las objeciones del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, crítico con el comportamiento del danés hace unos años en la «crisis de las viñetas» de Mahoma.

En esa cumbre se acordó también reforzar la posición de la OTAN en Afganistán e iniciar el proceso de actualización de su estrategia. Precisamente la operación en Afganistán, que está en plena efervescencia, es el principal reto al que se enfrentará el danés y ya lo era cuando Scheffer tomó posesión en enero del 2004. Desde entonces, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) -la misión que encabeza la OTAN bajo el mandato de la ONU- ha multiplicado por diez su presencia (de 5.700 a 64.500 militares) y se ha extendido desde Kabul a todo el territorio, aunque este desarrollo no ha sido suficiente para detener a los insurgentes.

Cuatro muertos

Precisamente ayer, cuatro soldados de la ISAF, tres estadounidenses y un francés, perecieron en distintos ataques talibanes.

En una entrevista publicada por el diario danés Politiken , Rasmussen dijo que está dispuesto a entablar el diálogo con los talibanes moderados para tratar de abrir la puerta a una reconciliación en Afganistán.

El nuevo secretario general también va a encontrar las relaciones con Moscú recién recompuestas y con el Consejo OTAN-Rusia, órgano de discusión privilegiada, que funciona plenamente tras meses de parón a causa del conflicto del verano anterior en el Cáucaso.

Por otra parte, Rasmussen llega con el propósito de que la OTAN sea «más transparente y participativa que nunca», para lo que iniciará un proceso de consulta pública sobre el futuro concepto estratégico aliado.