Un proyecto de ley sobre delitos mediáticos que fue presentado ayer en el Congreso venezolano castigará con hasta cuatro años de cárcel la divulgación de informaciones falsas o manipuladas.
El proyecto de ley fue presentado al pleno de la Asamblea Nacional (Congreso) por la fiscala general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, que coordinó su redacción. Los legisladores, la mayoría del partido oficial, lo discutirán con urgencia.
La fiscala sostiene que la ley plantea tipificar como delitos mediáticos las acciones u omisiones que lesionen el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, y que atente contra la paz social, la seguridad, la independencia, el orden público, la estabilidad del Estado y la salud mental o moral pública.
Uno de los artículos señala que toda persona que divulgue a través de un medio de prensa noticias falsas que ocasionen grave alteración a la tranquilidad pública, pánico en la población, que altere el orden público, que produzcan perjuicio a los intereses del Estado será castigado con entre dos y cuatro años de prisión. La pena mínima que contempla es de seis meses de cárcel.
Ortega Díaz aseguró: «Tenemos la necesidad de abordar las nuevas formas de criminalidad que surgieron ante el uso abusivo de la libertad de expresión y de información».
El proyecto es presentado en medio de una ofensiva legal del Gobierno de Hugo Chávez contra los medios independientes, que incluye la amenaza de suspensión de licencias a cientos de radioemisoras, un proyecto de reforma de la Ley del Periodismo y rumores sobre una ley de regulación de prensa escrita.
El Gobierno acusa a medios independientes de desarrollar lo que llama «terrorismo mediático». En los últimos meses, las baterías han estado dirigidas hacia el canal de noticias Globovisión.