Zelaya celebra que EE.UU. revoque visas a los golpistas y el Tribunal Electoral rechaza adelantar los comicios

Marcela Valente

INTERNACIONAL

30 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y su homólogo de Costa Rica, Óscar Arias, celebraron la decisión de Estados Unidos de revocar los visados de funcionarios del régimen cívico militar hondureño, en tanto el presidente de facto, Roberto Micheletti, dijo que no tienen ningún inconveniente si a él también le niegan el permiso.

Para presionar por la restitución del presidente, Estados Unidos resolvió suspender las visas del juez del Tribunal Supremo, Tomás Arita- que firmó la orden que permitió a los militares la detención de Zelaya-; del presidente del Congreso, Alfredo Saavedra; del comisionado estatal de Derechos Humanos, Ramón Custodio, y del ministro de Defensa, Adolfo Sevilla. Y podrían ser más.

Desde la frontera con Nicaragua, Zelaya celebró la medida para «miembros de esta élite golpista». Cerca de allí, del lado hondureño, su esposa, Xiomara Castro, denunció que la policía la intimida con disparos hacia el hotel donde se aloja para que no pueda reunirse con su esposo, tal como autorizó la Justicia. Según otras versiones, no pudo cruzar la frontera hacia Nicaragua porque quería hacerlo acompañada de unas mil personas.

El Ejército hondureño impide desde el viernes que la gente se acerque al punto fronterizo por el que Zelaya pretende regresar al país con el fin de retomar la presidencia.

El presidente Arias, mediador en la crisis, confió en que «si la presión sigue en aumento con medidas drásticas, el Gobierno de facto de Honduras va a estar mucho más compelido a sentarse a la mesa de nuevo». No obstante, el Tribunal Electoral hondureño mostró inflexibilidad al rechazar ayer una de las propuestas de Arias: la de adelantar los comicios generales de noviembre a octubre por considerarlo inconstitucional. Alegan que los jóvenes que cumplen 18 años en el mes de noviembre no podrían ejercer su derecho al voto.

Arias habló desde Tuxtla (Costa Rica), donde celebró una cumbre centroamericana con México y Colombia. Los mandatarios expresaron allí su apoyo a las gestiones del costarricense para resolver el conflicto hondureño. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, pidió a los golpistas que «recapaciten y entiendan que todavía está abierta una puerta para la reconciliación». Los representantes de la OEA, que ya suspendieron a Honduras del organismo, se reúnen mañana en Washington para ver cómo seguir ante esta crisis.