Durão Barroso confirma su deseo de repetir al frente de la Comisión Europea

J. Oliver

INTERNACIONAL

La Eurocámara votará su investidura en julio si los Veintisiete avalan su candidatura la próxima semana

10 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de la Comisión Europea, el conservador portugués José Manuel Durão Barroso, confirmó ayer su intención de optar a un nuevo mandato al frente del Ejecutivo comunitario, después de que su partido, el PPE, ganara por abrumadora mayoría las elecciones a la Eurocámara.

«He aceptado el ofrecimiento», dijo Barroso en una rueda de prensa compartida con el primer ministro checo, Jan Fischer, a quien, en calidad de presidente de turno de la Unión, corresponde iniciar las negociaciones para nombrar a la persona que presidirá la Comisión durante los próximos cinco años. «Le he preguntado al presidente Barroso si estaba dispuesto para un segundo mandato y la respuesta ha sido positiva», confirmó Fischer.

Según el Tratado de Niza, los Veintisiete deben proponer un candidato a la Eurocámara después de las elecciones, y es probable que la decisión definitiva sobre la candidatura de Barroso se adopte en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE que se celebrará en Bruselas el jueves y el viernes de la próxima semana.

El político portugués cuenta con el apoyo explícito del PPE, y aunque los grupos parlamentarios de los Verdes intentan aprovechar que los populares no tienen mayoría absoluta para bloquear su nombramiento, este parece seguro dado que Barroso también dispone del aval de líderes como el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, el laborista británico Gordon Brown y el socialista luso José Sócrates.

El único que se ha mostrado hasta ahora reacio hacia Barroso ha sido el presidente galo, Nicolás Sarkozy, aunque parece difícil que pueda encontrar apoyos para promover la candidatura alternativa de su primer ministro, François Fillon. De momento, sus esfuerzos se centran en retrasar el nombramiento alegando que conviene hacerlo para que coincida con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, si Irlanda lo ratifica. Según las normas de Niza, la Comisión no debería tener más de 18 miembros, aunque Lisboa permitirá que haya uno por país. Si los Veintisiete validan la propuesta de Barroso la semana que viene, la Eurocámara la votará en el primer pleno de la nueva legislatura, que se celebrará a mediados de julio en Estrasburgo.