Un barco de guerra norcoreano penetra en aguas territoriales de su vecino del sur

Agencias

INTERNACIONAL

Un tribunal de Corea del Norte juzga a dos periodistas estadounidenses

05 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Un barco de guerra de Corea del Norte penetró ayer durante aproximadamente una hora en aguas de Corea del Sur, según informó una fuente militar surcoreana, lo que supone un nuevo aumento de la tensión en la zona. Después de que la Marina de Corea del Sur emitiera varias señales de advertencia, el barco regresó a las aguas de Corea del Norte cruzando la frontera marítima intercoreana en el mar Amarillo.

De acuerdo con la fuente, la embarcación norcoreana penetró hasta 1,6 kilómetros en aguas territoriales surcoreanas, frente a la costa oeste de Corea del Sur. Tras la violación de la frontera, la Marina surcoreana envío un destructor a la zona, aunque no se produjeron disparos.

Una fuente militar citada por la agencia Yonhap indicó que el patrullero probablemente cruzó la frontera durante la caza de pesqueros chinos que estaban faenando ilegalmente en la zona. Sin embargo, no se descarta que la violación haya buscado simplemente un nuevo incremento de las tensiones.

Ayer trascendió que a principios de esta semana Corea del Norte realizó ejercicios de desembarco con embarcaciones rápidas cerca de la frontera oeste de la península. Fuentes militares aseguran que el régimen norcoreano ultima los preparativos para el lanzamiento de un misil de largo alcance.

Juicio

En este escenario, el máximo tribunal de Corea del Norte abrió ayer el juicio a dos periodistas estadounidenses detenidas hace casi tres meses en su frontera norte, acusadas de «actos hostiles». Hasta el momento, no se ha conocido ningún detalle del proceso.

Euna Lee y Laura Ling, ambas de origen asiático y que trabajan para el medio de Internet de San Francisco (EE.?UU.) Current TV, fueron detenidas el 17 de marzo en la frontera con China cuando grababan unas imágenes sobre el tráfico de mujeres refugiadas norcoreanas. Ambas se enfrentan, conforme a las leyes del país, a una condena de hasta diez años de trabajos forzados por los cargos de «actos hostiles» y «entrada ilegal», aunque expertos surcoreanos aventuran que serán liberadas al término del proceso que se desarrolla en Pyongyang.

La diplomacia estadounidense no ha tenido acceso a las mujeres desde su detención. Solo el embajador de Suecia en Pyongyang, uno de los pocos países con legación en el hermético Estado, ha podido visitarlas.

Se cree que las acusadas están asistidas en el juicio por un abogado defensor norcoreano y que, conforme al procedimiento en el régimen comunista, no tendrán derecho a apelar la decisión que adopte el tribunal.

El día de su detención, Euna Lee y Laura Ling viajaban en compañía de un guía chino y de un cámara a la frontera natural del río Duman, que separa China y Corea del Norte, para tomar imágenes en un lugar desde el que se puede observar este país.