«La piratería de Somalia puede estar financiando el terrorismo de Al Qaida»

INTERNACIONAL

Este experto en derecho maritimo internacional considera «demasiado fuerte» la hipótesis publicada de que los piratas somalíes estén dirigidos desde Londres

15 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La piratería marítima, un fenómeno que parecía de otros tiempos, incluso ya no figura en códigos penales como el español, está originando serios trastornos al tráfico marítimo internacional. El reciente apresamiento de 14 piratas somalíes por un buque de la Armada Española y el conflicto judicial que ha suscitado ha puesto de manifiesto la gravedad del problema. La Fundación Barrié acoge desde ayer en su sede coruñesa unas jornadas internacionales sobre Protección Marítima y Violencia en el Mar. El relato de sus conclusiones corre hoy a cargo de Giusseppe Cataldi, catedrático de Derecho Internacional de la Universidad de Nápoles.

-¿Qué hay detrás de este rebrote de la piratería marítima?

-Todo empieza por dos cuestiones muy importantes. La primera es el fin del mundo bipolar y el desmembramiento de la antigua URSS y su gran flota de buques mercantes, que han generado un mercado muy importante que en muchos casos ha caído en manos de las mafias rusas. La otra es la caída del gobierno de Siat Barret, que ha convertido a Somalia en un estado fallido. Esto ha provocado la reconversión de muchos pescadores del golfo de Adén en piratas.

-¿Entonces los piratas son pescadores reconvertidos?

-Sí, porque ya no les queda nada que pescar. Sus caladeros han sido esquilmados por las flotas de Japón y China y por la basura tóxica depositada por países occidentales en esas aguas, parte de la cual llegó a las playas con el tsunami que devastó el Índico.

-¿Cómo se reconvierten unos pescadores en piratas con un elevado grado de eficacia?

-Gracias a una tecnología que permite disponer de noticias inmediatas y precisas sobre el paso de los barcos.

-¿Solo por eso?

-Tampoco se puede ignorar que a la falta de una autoridad al frente del país se le suma la presencia de las Cortes Islámicas en el país y la vecindad con Yemen, que suministra las armas. Todo ello permite pensar que, detrás de esos antiguos pescadores que asaltan los barcos desde embarcaciones y endebles, hay gente más poderosa con buenas conexiones internacionales, como puede ser Al Qaida, y que el dinero de los rescates puede estar sirviendo para financiar el terrorismo islamista. Yo de esto no tengo pruebas, pero parece bastante evidente.

-¿Y otros intereses?

-También están las compañías aseguradoras. Las primas de los seguros de los barcos que transitan por esa zona se han multiplicado por diez desde que comenzó el problema. De hecho, hay navieras que optan por dar la vuelta a África para evitar esa sobreprima. Pero alargar el viaje también lo hace más caro.

-¿Más consecuencias?

-Sí, sobre todo para los puertos del Mediterráneo. El de Génova, por ejemplo, ha perdido un 25% de tráfico.

-¿Es Londres la capital de la piratería mundial? Se dice que desde allí le llegan a los piratas datos precisos sobre sus potenciales objetivos.

-Sinceramente, no lo puedo confirmar. Lo que sí es cierto es que en Londres está la sede de la Organización Marítima Internacional, de Lloyds, la mayor aseguradora de buques del mundo..... Se puede pensar eso que usted apunta pero yo no puedo afirmar que sea verdad. Me parece una hipótesis demasiado fuerte.

-El fenómeno de la piratería no es nuevo...

-Este problema ya se planteó antes en otras partes del mundo, como el estrecho de Malaca, pero fue afrontado por los gobiernos locales con el apoyo económico de la comunidad internacional y de las compañías afectadas. Aquí lo que falta es un interlocutor válido en Somalia porque al frente del país está un gobierno transitorio que no es fiable. Ni siquiera estamos seguros de que no esté implicado en el problema.