El presidente del Tribunal Nacional Electoral (TNE) de Bolivia , José Luis Exeni, dimitió ayer del cargo aduciendo «motivos estrictamente familiares», en medio de una fuerte campaña que exigía su renuncia y a solo siete meses para las elecciones en las que el presidente, Evo Morales, intentará un segundo mandato, hasta el 2015. Exeni debía llevar adelante la elaboración de un nuevo padrón biométrico, condición solicitada por la oposición para dar luz verde en el Congreso a una nueva ley electoral, requisito para los comicios generales de diciembre de este año.
Para sortear la crisis, Exeni había comprometido la elaboración del padrón en tiempo récord, solución que «afianza la vía pacífica y democrática para elegir, decidir y resolver diferencias», según escribió en su renuncia.
La oposición había solicitado insistentemente el cambio de Exeni al frente del TNE por considerar que está alineado con el oficialismo.