El nuevo presidente somalí asegura que solo se puede acabar con los piratas combatiéndolos en tierra
INTERNACIONAL
La piratería seguirá imponiendo su ley en el mar si no se solucionan los problemas de Somalia en tierra. Así se expresó ayer en Bruselas el presidente del país, Shaif Sheik Ahmed, quien comprometió la «firme determinación» de su Gobierno de emplear la ayuda internacional para recuperar el mando del Estado en el país y acabar con la piratería «desde sus raíces».
«No queremos soluciones parciales, porque quienes ejecutan sus actos en el mar tienen la tierra como base»», dijo en la inauguración de la conferencia de Bruselas, tras comprometerse a llevar a cabo un proceso de paz que permita una «verdadera reconciliación» de las numerosas facciones enfrentadas en la guerra civil de Somalia para que todas ellas «tenga la oportunidad de participar en la reconstrucción» del país.
Tribunales islámicos
Sharif, que lidera la Unión de Tribunales Islámicos, una organización partidaria de la aplicación de la sharia -el ordenamiento jurídico basado en los preceptos de fe del Islam-, fue elegido presidente el pasado mes de enero en la reunión que el Parlamento somalí celebró en el vecino Yibuti. El 14 de marzo pasado, nombró primer ministro a Omar Abdirashid Ali, hijo de un ex presidente.
La idea del Gobierno es convocar unas elecciones generales, algo que de momento parece inviable, al menos con garantías, teniendo en cuenta la ausencia de cualquier estructura políticas y administrativa en el país. Además, varias organizaciones integristas, así como numerosos señores de la guerra, se han negado a reconocer al nuevo Gobierno, al que no otorgan ninguna legitimidad, y han advertido que seguirán en pie de guerra hasta derrocar a Sharif.