El diario «Liberation» atribuye al presidente galo otras críticas sobre Obama, Angela Merkel y Durão Barroso
17 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Nicolas Sarkozy cuestiona la inteligencia de José Luis Rodríguez Zapatero, la experiencia de Barack Obama y la eficacia de Angela Merkel, según el diario francés Liberation . Este periódico asegura que el presidente galo se despachó a gusto en un almuerzo con un grupo de parlamentarios de todos los colores, revela sus despectivos comentarios y concluye que «se ve el amo del mundo». El Elíseo se apresuró ayer a desmentir la información, en la que el único que sale bien parado es Silvio Berlusconi.
Ocurrió el miércoles durante una comida que el periódico narra con lujo de detalles gracias a las notas que tomó uno de los asistentes, que mantiene el anonimato y habla de un «Sarkozy al 200%, extrañamente próximo a su propia caricatura».
Durante el postre, mousse de chocolate con frutas, Sarkozy no pudo resistirse a informar a sus invitados de que «el Gobierno español acaba de anunciar la supresión de la publicidad en las cadenas de televisión pública y ¿sabéis a quién han citado como ejemplo?». Fue, por supuesto, a él.
El socialista Henri Emmanuelli comentó: «Pueden decirse muchas cosas sobre Zapatero». Fue entonces cuando el presidente francés dejó caer el comentario que tanto revuelo ha levantado a diez días de su visita oficial a España: «Quizás no es muy inteligente, pero yo conozco personas que eran muy inteligentes y no pasaron a la segunda vuelta de unas presidenciales», en clara alusión al socialista Lionel Jospin. «Además, en mi carrera política he derrotado a gente que se decía que era mucho más inteligente y que tenía más estudios que yo», añadió. Esta vez, los tiros iban contra su antiguo rival Dominique de Villepin.
Como en un mitin del partido
«Estábamos en petit comité, pero hablaba como en la tele o en un mitin del partido», asegura la fuente anónima de Liberation en esta comida organizada en el Elíseo para informar a los miembros de una comisión parlamentaria sobre los resultados de la cumbre del G-20.
Y Sarkozy se lanzó a alabar el «carisma y la inteligencia» de Barack Obama, pero también a criticar que «no ha gestionado un ministerio en su vida y hay ciertas cosas sobre las que no tiene una posición». Y añadió: «No está aún al nivel de decisión y eficiencia».
Según el citado diario, en la cumbre de Londres, Sarkozy comprobó que el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, estaba «totalmente ausente».
De su acidez tampoco se libró la canciller Angela Merkel, quien «no tuvo otra elección» que apuntarse a las tesis de París «cuando se dio cuenta del estado de sus bancos y su industria del automóvil».
El más listo para el mandatario francés es Berlusconi. La lógica de Sarkozy supone que «lo importante en democracia es ser reelegido» y el italiano «ha sido reelegido tres veces».
Un portavoz del palacio del Elíseo desmintió ayer lo que Liberation atribuye al jefe del Estado francés, pero el diario se niega a rectificar una información que considera «absolutamente veraz» y sostiene que «a nadie puede sorprender que Sarkozy hable de manera tan desahogada de sus colegas», porque «es su modo de comportarse y de exhibir su arrogancia».
Sarkozy tendrá la oportunidad de aclarar posibles malentendidos los días 27 y 28, cuando viajará a Madrid para su segunda visita oficial a España y liderar la delegación gala en la cumbre anual bilateral. Cuando era candidato al Elíseo, fue recibido por Zapatero en La Moncloa. Entonces, Sarkozy había dicho de él que era una de las figuras políticas internacionales que le «han marcado».