Un empresario liga al Gobierno de Venezuela con la corrupción

Sonia Osorio

INTERNACIONAL

Kauffmann, juzgado en el caso del maletín enviado a Argentina, pagó sobornos.

18 oct 2008 . Actualizado a las 02:22 h.

El venezolano Carlos Kauffmann, uno de los acusados en el llamado caso del maletín, declaró que él y Franklin Durán, otro imputado, pagaron sobornos y cobraron comisiones a funcionarios de alto rango y a militares de Venezuela. Kauffmann dijo ante un tribunal, al ser interrogado por el fiscal federal Thomas Mulvihill, que ambos se convirtieron en testaferros en una trama de corrupción en la que participaban políticos y militares.

En esta causa es juzgado Durán, también venezolano y empresario, acusado de actuar en EE.UU. como agente encubierto del Gobierno de Venezuela para evitar que se supiera el destino del maletín intervenido en Buenos Aires en el 2007 con 800.000 dólares al venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson, residente en Miami. Según testigos de la Fiscalía, esos fondos serían para financiar la campaña electoral de la actual presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y procedían de Petróleos de Venezuela. Carlos Kauffmann, que se declaró culpable tras un acuerdo con la Fiscalía, detalló más de once casos de corrupción en los que participó junto con Durán entre 1998 y el 2004.

En una de las operaciones más rentables, él y Durán obtuvieron más de cien millones de dólares con una reestructuración de bonos y por ello pagaron 25 millones de dólares al ex ministro de Finanzas de Venezuela Tobías Nobrega y a su equipo de asesores. El acusado describió cada uno de los casos. «Si nosotros lográbamos resolver el problema, eso nos garantizaba que recibiríamos a cambio grandes pagos en importantes contratos», afirmó Kauffmann. Agregó que él y Durán pagaron sobornos por una emisión de bonos del Ministerio de Finanzas de Venezuela a beneficio de la Guardia Nacional y recibieron comisiones por colocar el dinero que a su vez algunos militares obtenían a través de sobornos de «muchas compañías» que hacían negocios con ese cuerpo.

Los acusados negociaron con entidades como el Banco Coro y Banco Federal para depositar el dinero de los presupuestos de al menos dos estados venezolanos, Cojedes y Vargas, a cambio del pago de porcentajes que variaban entre el 5 y el 10% del total, agregó Kauffmann. También recibieron sobornos para colocar el dinero del estatal Fondo de Garantías Financiera (Fogade), de un hipódromo y de servicios de Internet, en un banco.