Un atentado contra el Ejército libanés causa cuatro muertos y treinta heridos

Kathy Seleme

INTERNACIONAL

30 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuatro muertos y 30 heridos es el balance del atentado con un coche bomba cometido ayer en la ciudad libanesa de Trípoli y que rompió la frágil estabilidad que vivía el norte del país tras un acuerdo de reconciliación entre suníes y chiíes.

El artefacto estalló al paso de un autobús que transportaba militares en el barrio de Bahsal, de Trípoli, y que se dirigía desde esa ciudad septentrional a Beirut. Contenía 500 kilos de explosivos y estaba lleno de plomo y de otros objetos de metralla para que causara el mayor número de víctimas. La explosión causó graves daños materiales en negocios y edificios cercanos.

El ataque es el segundo dirigido contra el Ejército libanés en la ciudad de Trípoli, ya que el 13 de agosto pasado un acto similar mató a once personas, entre ellas nueve militares. En un comunicado, las Fuerzas Armadas afirman que estaba dirigido contra «la seguridad, la estabilidad y los esfuerzos de reconciliación».

Trípoli es escenario desde mayo pasado de combates entre grupos rivales que se creían superados después de que el pasado 8 de septiembre se lograra un acuerdo entre los principales líderes suníes, miembros de la mayoría, y alauíes, cercanos a la oposición encabezada por Hezbolá. Además, la tensión prevalece en la parte norte del país desde que el año pasado el Ejército combatió al grupo radical suní Fatah al Islam, atrincherado en el campamento de refugiados palestinos de Naher el Bared. El Ejército libanés venció a los islamistas después de tres meses de combates, que causaron al menos 400 muertos, casi la mitad de ellos militares.

El atentado se produce cuando los líderes libaneses han iniciado un diálogo nacional, en un intento por poner fin a la violencia en el país. Además, la explosión se registra dos días después de que otro coche bomba estallara en Damasco. Una fuente militar occidental dijo que los atentados están conectados y recordó que la región de Trípoli está controlada por la brigada que tenía a su cargo el sur del Líbano, cuyo jefe es un general cristiano. Afirmó que, en ese sentido, es evidente la lucha por el control de esa zona.