«Ike» se ensaña con Cuba y deja un país destruido y sumido en el caos

Natasha Vázquez

INTERNACIONAL

En pueblos como Chaparra, el 80% de las viviendas y de ?los edificios públicos ?se derrumbaron

10 sep 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuatro personas fallecidas, en las provincias de Villa Clara, Camagüey y Holguín, ha sido hasta ahora el más terrible saldo de Ike . Por primera vez desde el Dennis , en el 2005, se reportan víctimas fatales en la isla a causa de un huracán.

Dos hombres perecieron al intentar retirar una antena de televisión que chocó contra un cable eléctrico, y otras dos personas, debido a derrumbes en sus viviendas.

En momentos en que todavía Ike azota el occidente de Cuba, los resultados del desastre son muy preliminares, ya que existen zonas incomunicadas. Lo que sí se sabe es que a pesar de haber bajado su intensidad de la categoría 4 a la 1 en la escala Zaffir-Simpson, a su paso por la isla ha dejado una estela de destrucción que afecta a casi todo el territorio nacional. Incluso Pinar del Río y la Isla de la Juventud, devastadas recientemente por Gustav y que en un principio se suponía que se librarían esta vez, han sido afectadas.

Ante estos hechos, el pinareño Javier Bermúdez reflexionaba que «hubiera sido preferible que nos azotara solo a nosotros. Después de Gustav no quedaba mucho por destruir y ahora son más los que necesitan de ayuda».

Las provincias Guantánamo, Holguín y Las Tunas son esta vez las que informan de mayores daños hasta el momento. Pueblos, como Chaparra, en el municipio Jesús Menéndez, estuvieron a punto de ser barridos del mapa al destruirse el 80% de sus viviendas y edificios públicos. El habitualmente apacible Puerto Padre vio desaparecer su malecón y otros lugares emblemáticos por la furia del huracán.

Evacuaciones en la capital

Las víctimas pudieron haber sido muchas más, si no fuera por la evacuación de más de un millón y medio de personas en todo el país. En La Habana solamente, la cifra de evacuados es de 170.000, sobre todo de la zona más antigua, donde existe alto riesgo de derrumbes. El temor más extendido era ver qué pasará con las 80.000 viviendas precarias que hay en varios municipios de La Habana, especialmente en La Habana vieja y centro.

De hecho, las rachas huracanadas, que llegaron a los 130 kilométros por hora, arrancaron árboles centenarios.

Los embates de Ike en el occidente no son tan temibles por la fuerza de los vientos, que es 16 veces menor que los de Gustav , sino por la intensidad de las lluvias y las penetraciones del mar. A pesar de eso, la noche de ayer en la capital fue dramática para la mayoría, que no consiguió dormir y que pasó las horas pendiente de las rachas de viento y de los estragos que podían causar.

Ayer, La Habana amaneció con fuertes lluvias y calles desiertas, mientras los pinareños reviven la pesadilla del otro huracán y en el oriente del país comenzaba la fase de recuperación.