La estación «World Trade Center Transportation Hub» de Santiago Calatrava es el proyecto estrella de la remodelación.
11 sep 2008 . Actualizado a las 13:56 h.Grúas, maquinarias diversas de construcción y 2.000 operarios forman parte de un paisaje que parece hacerse eterno ante los retrasos y los problemas de presupuesto que está teniendo la reconstrucción del nuevo World Trade Center.
Un año atrás, los responsables del proyecto, la empresa Silverstein y el Port Authority -encargado del transporte público de Nueva York y de la ciudad vecina de Nueva Jersey-, anunciaban a bombo y platillo que el nuevo centro financiero sería una realidad entre 2010 y 2012.
Ahora, un año después, las fechas del final de las obras son una incógnita.
En una rueda de prensa ofrecida el martes por los responsables del nuevo World Trade Center, estos justificaban el retraso a la «complejidad» del proyecto.
Robert Lieber, alcalde adjunto para el departamento de Desarrollo Económico de Nueva York, reconocía que se han «perdido oportunidades» y que no hay duda de que «existían» retos para afrontar.
A pesar de ello, Lieber remarcaba que la construcción de la Zona Cero «no era fácil debido a los miles de proyectos implicados y a las agencias estatales, federales y de la ciudad que participan».
La palabra «complejidad» fue la que más resonó en la rueda de prensa, donde también se quiso dejar claro que, según dijo Lieber, en el nuevo World Trade Center no sólo se trata de «reconstruir» la zona sino que el reto es «reinventar» el Bajo Manhattan con la creación de un nuevo barrio.
En este sentido, Lieber destacó la creación de 21 nuevos edificios para viviendas y el traslado a la zona de importantes empresas.
En total, el nuevo proyecto de la Zona Cero consiste en seis edificios dedicados a oficinas y zona comercial; una área en memoria de las víctimas, el Memorial y el Museo dedicado a las personas fallecidas, un centro de las artes y una estación de transporte que está diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava.
Precisamente, el especial diseño de la estación, que lleva el nombre de World Trade Center Transportation Hub, es uno de los obstáculos para que las obras sigan con normalidad.
La complejidad de la estación imaginada por Calatrava, que consiste en una planta subterránea libre de columnas, encarecía el presupuesto de la obra en cientos de millones de dólares, lo que provocó el replantemiento del diseño del subterráneo de la estación que contará con trece lineas de metro y el Path tren que conecta Nueva Jersey con Nueva York.
Este y otros obstáculos están siendo estudiados por el Port Authority que el 30 de este mes dará a conocer el nuevo presupuesto y las nuevas fechas sobre el fin de las obras.
El presupuesto también se vio perjudicado por el aumento del costo del material, según afirmó uno de los responsables del diseño del Memorial y del museo sobre las víctimas, Luis Mendes.
Precisamente, el museo y el Memorial, que consta de dos estanques de agua que se ubicarán donde se encontraban las dos torres gemelas, es uno de los primeros proyectos que tendrían que estar acabados.
Según reclamó en la rueda de prensa el presidente del Museo y del Memorial del 11 de Septiembre, Joe Daniels, espera que sea un hecho para el 2011. En un principio, el Memorial tenía que inagurarse el 2009 y, el museo, el 2010.
De momento, según mostraba Mendes a los periodistas desde la zona cero, ya se pusieron las primeras barras de acero del museo y que fueron instaladas el pasado 2 de septiembre.
Lo demás sigue siendo un gran agujero aunque Mendes apunta que se hizo mucho hasta la fecha: acabar con los cimientos de todo el complejo.