19 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Dos palestinos, de entre los 200 que serán puestos en libertad en Israel para fortalecer la imagen de Mahmud Abás, habían detenidos por delitos de sangre.
Said al Attaba, el preso más anciano en Israel, con 56 años, fue condenado en 1977 a cadena perpetua, tras haber sido culpable de implicación en un atentado.
Por su parte, Mohammad Ibrahim Abu Alí, fue encarcelado en 1979 por el ataque que costó la vida a un israelí miembro del movimiento moderado Fatah.