Rusia pone condiciones para detener unos combates que ya han provocado más de 40.000 desplazados
11 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Georgia replegó ayer sus tropas de la capital de la separatista Osetia del Sur, Tsjinvali, anunció un alto el fuego unilateral y propuso a Rusia urgentes negociaciones de paz, para las que Moscú ha puesto varias condiciones.
«Georgia está dispuesta a iniciar de inmediato negociaciones con la Federación Rusa sobre el alto el fuego y el fin de las operaciones militares», indicaba la nota entregada por el Gobierno georgiano a la Embajada rusa en Tiflis. Georgia señala que ha creado un pasillo de seguridad para la retirada de la población y los heridos de la zona de combates y que también ha replegado de allí sus tropas.
El Ministerio de Exteriores ruso admitió haber recibido la nota, pero denunció que la parte georgiana no ha cesado, como afirma, las operaciones militares en Osetia del Sur y que sus fuerzas continúan disparando, incluso con armas pesadas. Anunció que navíos rusos han hundido varias lanchas con equipos lanzamisiles enviadas por Tiflis. Moscú condicionó el cese de las hostilidades a la retirada de las tropas georgianas a las posiciones iniciales y la renuncia de Tiflis al empleo de la fuerza contra los regímenes separatistas pro rusos.
El presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, afirmó haber dado orden a sus tropas de abandonar Osetia y declaró, en un discurso televisado, que «la existencia del Estado georgiano está amenazada», al tiempo que solicitaba la mediación de Estados Unidos en el conflicto.
Intentos de la diplomacia
Mientras tanto, el ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, cuyo país ejerce la Presidencia de turno de la Unión Europea, llegaba a Tiflis para intentar negociar una salida a la guerra. Kouchner estuvo acompañado del presidente de turno de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), el jefe de la diplomacia finlandesa Alexander Stubb. Además, el presidente francés, Nicolas Sarkozy anunció que viajará «en los próximos días» a Moscú para entrevistarse con su homólogo ruso, Dmitri Medvédev, para buscar una solución a la crisis.
El conflicto ya ha provocado miles de muertos y unos 40.000 desplazados, según el Comité Internacional de la Cruz Roja.