El asesinato de otro joven en Londres lleva a la policía a hablar de una plaga

Imanol Allende

INTERNACIONAL

05 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Estamos ante una plaga peligrosa y desconcertante». De esta manera apocalíptica hablaba un mando de Scotland Yard que no quiso identificarse, ante la ola de asesinatos entre jóvenes que está teniendo lugar en el Reino Unido y después de que ayer por la noche un joven de 16 años fuera la última víctima por apuñalamiento, pocos días después de que fueran salvajemente asesinados dos estudiantes franceses tras recibir casi 250 puñaladas entre los dos. En lo que va de año, los adolescentes asesinados en la capital suman un total de 18, y 33 a nivel nacional, según fuentes policiales.

Shakilus Townsend es la última víctima de una ola de asesinatos con arma blanca que está sembrando el pánico en ciudades como Londres, Manchester y Liverpool. Townsend fue apuñalado en una calle de Thornton Heath, al sur de la metrópoli, y recibió al menos cuatro puñaladas con dos cuchillos distintos. Parece que fue rodeado por al menos ocho jóvenes con el rostro cubierto y armados con bates de béisbol y cuchillos. A pesar de que fue ingresado en un hospital cercano, nada se pudo hacer por evitar su muerte.

El domingo pasado, un joven de 16 años, Ben Kinsella, hermano de una actriz de la serie televisiva Eastenders, fue asesinado también de una puñalada en Islington, al norte de Londres, y cuatro días después fueron hallados los cadáveres de dos estudiantes franceses.

La policía reveló ayer sus sospechas sobre el motivo de ese doble asesinato: el robo de unos juegos de ordenador. La policía también está investigando si el autor o autores del doble asesinato robaron las tarjetas de crédito de los estudiantes. Scotland Yard informó de que está cerca de realizar alguna detención relacionada con el asesinato. En el último mes y medio, 1.214 personas han sido arrestadas en Londres por crímenes cometidos con armas blancas.