Alemania reforzará la presencia internacional en Afganistán con el envío de mil soldados más
INTERNACIONAL
El ministro alemán de Defensa, Franz Josef Jung, anunció ayer que Alemania enviará mil soldados más a Afganistán, lo que elevará a 4.500 los militares de este país destacados en la zona. Según el ministro, la decisión, que aún deberá ser aprobada por el Parlamento, se debe a que «la situación de seguridad se ha tornado difícil». En realidad, responde a la presión de Estados Unidos y el Reino Unido para desplegar más fuerzas en el sur del país, donde las tropas internacionales padecen más ataques de los talibanes. Las tropas alemanas están destinadas en el norte, una región relativamente más calma.
El anuncio se produce después de que el inspector general de las fuerzas armadas alemanas, Wolfgang Schneiderhan, destacase la necesidad de aumentar soldados para garantizar el cumplimiento de sus compromisos y su propia seguridad. Alemania se hará cargo a partir del 1 de julio de 200 miembros de la tropa de intervención rápida de la ISAF en el norte. Los militares alemanes aspiran a aumentar su presencia en el entrenamiento de soldados afganos.
La alianza atlántica OTAN insiste desde hace meses en la necesidad de reforzar las tropas internacionales, integradas en la actualidad por unos 52.000 hombres, y calcula que deberían ser destacados unos 6.000 soldados más.
Impuesto del 10%
Los talibanes ganaron el año pasado con el cultivo de drogas en el macizo montañoso de Hindukush alrededor de cien millones de dólares, según estimaciones de la ONU dadas a conocer ayer. El director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Antonio Maria Costa, dijo a la BBC que los rebeldes cobran a los campesinos que cultivan adormidera un «impuesto» del 10%.
La ONU estima el valor total de la cosecha ilegal del año pasado en 1.000 millones de dólares (unos 640 millones de euros). Según Costa, los rebeldes ingresan además más dinero con la protección de los laboratorios de drogas y de las entregas a través de las fronteras.
El año pasado, la producción de opio, que se obtiene a partir de la adormidera, batió un nuevo récord en Afganistán. Grandes cantidades de adormidera se cultivan en las zonas en las que tienen fuerte influencia los talibanes. Afganistán fue responsable en el 2007 del 93% de la producción global de opio.