El líder de la oposición de Zimbabue reclama el envío de una fuerza internacional de paz

AFP

INTERNACIONAL

Tsvangirai abandonó la embajada de Holanda en Harare después de tres días refugiado.

25 jun 2008 . Actualizado a las 17:57 h.

El jefe de la oposición en Zimbabue, Morgan Tsvangirai, ha reclamado el envío de «soldados armados de mantenimiento de la paz» a su país, sumido en una grave crisis política. «No pido una intervención militar, sino una fuerza de mantenimiento de la paz», dijo Tsvangirai, al defenderse de críticas por un artículo publicado este miércoles en el diario británico The Guardian, en el cual pedía a la ONU promover el «aislamiento activo» del régimen del presidente Robert Mugabe, lo cual requeriría «una fuerza para proteger al pueblo».

Tsvangirai llamó en particular a los países africanos a pasar a «la acción» inmediatamente, en una rueda de prensa dada en Harare tras abandonar la embajada de Holanda donde permaneció varios días asilado.

«No puede haber esfuerzo de mediación a tiempo parcial. El tiempo de la acción es ahora. El pueblo de este país no puede seguir esperando», agregó en una rueda de prensa dada en Harare tras salir de la embajada de Holanda, donde se había asilado el pasado miércoles.

Los líderes del Africa Austral discutían el miércoles en Suazilandia la situación en Zimbabue. Pero Sudáfrica, principal potencia regional, descartó una acción militar en territorio de su agitado vecino.

«De acuerdo con nuestra experiencia, es fácil hablar de una acción militar, pero hacerlo en la práctica es mucho más difícil», dijo el vicecanciller sudafricano, Aziz Pahad. «No creemos que eso sea necesario en Zimbabue. No es realista, no es posible», agregó.

Tsvangirai anunció la semana pasada que a causa de la violencia contra sus partidarios había decidido retirar su candidatura de la segunda vuelta de la elección presidencial del próximo viernes, en las que debía enfrentar a Mugabe, en el poder desde 1980.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó el lunes a postergar la segunda vuelta, para evitar «ahondar las divisiones» entre los zimbabuenses.

Mugabe decidió pese a todo mantener la consulta.