La sombra de las caricaturas de Mahoma no abandona Dinamarca ni siquiera casi tres años después. Ocho personas murieron y una treintena sufrieron heridas al estallar ayer un coche bomba frente a la Embajada de Dinamarca en Islamabad, la capital de Pakistán, en represalia por la publicación de las viñetas del profeta, según expertos de ambos países.
Fuentes del servicio secreto en Islamabad señalaron que disponen de indicios en ese sentido. En Copenhague, el ministro de Exteriores, Per Stig Moller apuntó, con cautela, que puede estar relacionada con las recientes amenazas de Osama Bin Laden y su lugarteniente, Ayman al Zawahiri. Pero, el servicio secreto danés (PET) había alertado hace un mes de una «situación de mayor peligro» en relación a posibles actos de venganza contra la embajada por las caricaturas publicadas en septiembre del 2005 por el diario Jyllands-Posten .
La bomba, con una carga de unos 40 a 50 kilos de explosivo según los investigadores, produjo un cráter en el asfalto de más de dos metros de ancho y uno de profundidad. La ensordecedora deflagración rompió ventanas a cientos de metros de distancia.
El suicida arrastró a la muerte a siete paquistaníes, entre ellos, un empleado local de la embajada, y un ciudadano danés de origen paquistaní, según anunció anoche el Ministerio de Exteriores danés. El Gobierno paquistaní redujo las víctimas mortales a seis. Los cuatro diplomáticos daneses resultaron ilesos, a pesar de que el edificio resultó muy dañado.
Reunión de urgencia
El objetivo del atentado es estropear las relaciones entre los dos países, declaró Moller antes de mantener una reunión de urgencia con el resto del Gabinete. El primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, condenó el «ataque cobarde y abominable». «Vemos el atentado como ataque contra la Embajada danesa y, por lo tanto, como un ataque contra Dinamarca». EE.?UU. y la Unión Europea condenaron la acción, cuya autoría no se ha atribuido ningún grupo.
Las caricaturas de Mahoma causaron disturbios con varios muertos en el 2005, tanto en Pakistán como en el vecino Afganistán. En aquel entonces, la Embajada danesa, que al contrario de la mayoría de otras sedes diplomáticas no está en el barrio diplomático sino en una zona residencial, fue cerrada temporalmente por temor a ataques. Los manifestantes volvieron a la calle cuando una de las viñetas del profeta volvió a publicarse en febrero pasado. Antes se habían destapado planes para asesinar al dibujante Kurt Westergaard.
Dinamarca había reducido los miembros de la embajada, además de reforzar la seguridad.