El ex jefe del Ejecutivo José María Aznar aseguró ayer en Lima que si hubiese estado detrás del golpe de Estado contra Hugo Chávez en el 2002, «igual hubiese ganado», y volvió a considerar un «disparate» las acusaciones en ese sentido que lanza el Gobierno venezolano desde hace años contra él.
«Cada uno puede contar la historia como quiera. Eso es un disparate, entre otras cosas porque si yo hubiese estado detrás de eso, igual hubiese ganado. No hubiese perdido», afirmó el ex presidente Aznar en declaraciones a una televisión peruana.
Asimismo, reveló que en aquellas horas después del golpe, el 11 de abril del 2002, las autoridades cubanas le pidieron que sacara a Chávez de Venezuela, pero se negó. «A mí, Cuba me pidió que sacase a Chávez de Venezuela, y yo me negué, y punto», dijo.
Preguntado si esa fue toda su implicación en la intentona golpista contra el mandatario venezolano, Aznar respondió que «alguna más», tras lo cual afirmó que pidió respeto a la estabilidad institucional. «Lo demás no se lo cuento porque lo quiero dejar para mis memorias», añadió.
Tras ser consultado si cree que Chávez lo odia por su presunta participación en aquel golpe, Aznar consideró que el odio es solo explicable «por las personas que lo producen o que lo manifiestan». El ex jefe del Gobierno español dijo que el presidente de Venezuela se ha convertido en un factor negativo en América Latina y abogó por que Cuba vuelva a la democracia.
«Todo esto del socialismo del siglo XXI, estas actuaciones que ha tenido Hugo Chávez financiando movimientos revolucionarios y las informaciones que han salido de un ordenador de un jefe guerrillero [en alusión a Raúl Reyes de las FARC, abatido en Ecuador por el Ejército colombiano], dan la razón a los que venimos diciendo: cuidado, porque se pueden producir fenómenos de contaminación negativos», concluyó.