Olmert intenta que el diálogo con Siria para «sacarla del eje del mal» no se solape con el proceso palestino

Daniela Brik

INTERNACIONAL

23 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El primer ministro israelí, Ehud Olmert, afirmó ayer que intentará llevar a cabo de forma simultánea las negociaciones de paz con sirios y palestinos sin que ambos procesos interfieran entre sí.

Un día después de anunciarse que su país emprenderá con Damasco un diálogo político, Olmert aseguró que «Israel pretende mantener conversaciones de paz paralelas con la Autoridad Palestina y Siria, sin que un canal de diálogo solape el otro».

Israel y Siria anunciaron el miércoles que emprenderán negociaciones de paz con la mediación de Turquía, después de que la última ronda de contactos se suspendiera en el 2000.

«Los sirios saben lo que queremos y nosotros sabemos lo que ellos quieren», manifestó Olmert sobre este nuevo canal de diálogo.

El titular de Defensa israelí, Ehud Barak, que fue el último primer ministro que negoció con Damasco, indicó que el país vecino «sabe que las concesiones son una vía de dos sentidos. Sacar a Siria del eje del mal es un objetivo primordial para Israel». Se refería a la posición de Israel que exige al presidente Bashar Al Asad que rompa la alianza con Irán y la milicia chií Hezbolá, y deje de amparar a dirigentes de grupos terroristas palestinos.

Según una encuesta difundida ayer, dos tercios de los israelíes se oponen a que la meseta del Golán, ocupada por el Estado judío en la guerra de los Seis Días de 1967, sea devuelta a Siria, cuestión que junto a la delimitación de fronteras entre los dos países suponen el eje central de las negociaciones.

Unos 18.000 colonos residen en el Golán, junto a un número similar de población autóctona drusa, y el desmantelamiento de sus asentamientos llevaría entre una década y quince años.

La reanudación de los contactos es interpretada por analistas palestinos como un «mensaje de Israel a Hamás, Hezbolá e Irán de que las alianzas regionales pueden cambiar». En opinión de políticos de Ramala, Siria ha optado por el diálogo con Israel después de que en Doha se acordara la formación de un Gobierno de unidad y la elección de presidente en el Líbano, país controlado desde hace años por el régimen de Damasco.