02 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
El daño para la imagen de Austria en el exterior que ha causado el tétrico suceso se ha convertido en una preocupación colectiva que llega incluso a las altas esferas políticas de la república alpina. Recuérdese que estamos a un mes del inicio de la Eurocopa de fútbol que se celebrará en Austria y Suiza.
Ayer, con motivo de la festividad del Día del Trabajo, el canciller federal, Alfred Gusenbauer, aseguró que su Administración «no va a permitir que todo el país, toda la población sea tomada como rehén por un criminal despiadado».
«Vamos a defender la imagen de nuestro país, queridos amigos», exclamó durante un mitin en Viena.