El aspirante republicano a la Presidencia acusa al senador de Illinois de ser el candidato de Hamás
27 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, tiene dificultades para hacerse oír en una campaña dominada por la liza demócrata con vistas a las presidenciales de noviembre, aunque logra sin embargo tomar rédito del feroz duelo entre Barack Obama y Hillary Clinton.
Según la firma especializada independiente RealClearPolitics, que ayer publicó en su sitio web una compilación de los más recientes sondeos, el senador republicano logra un empate en intenciones de voto con su adversario demócrata, independientemente de cuál de los dos aspirantes resulte nominado.
Si bien con las primarias del 4 de marzo en Tejas y Ohio McCain obtuvo la cantidad suficiente de delegados para representar al partido de George W. Bush en la elección presidencial, no significa que en el bando republicano todo sea armonía.
No todo es armonía
Aunque el tema de la candidatura ya está definido, el calendario de elecciones primarias partidarias prosigue y surgen sorpresas para McCain. El martes en Pensilvania, por ejemplo, mientras la atención se centraba en las primarias demócratas, en el bando opuesto resultó que de los 800.000 electores que votaron, cerca del 20% prefirió a uno de sus adversarios en la carrera partidaria, el declarado antiguerra en Irak Ron Paul o el cristiano conservador Mike Huckabee, ambos ya fuera de competición.
En una gira que lo llevó el viernes a Arkansas, estado del que Huckabee fue gobernador, McCain llegó acompañado del ex aspirante presidencial, al que los medios han mencionado como posible compañero de fórmula del senador de Arizona. «Huckabee es un gran hombre y ha ayudado muchísimo en la campaña», dijo.
Aunque se ha mencionado el asunto de la edad, por los 72 años con que asumiría el cargo en caso de ser elegido para la Casa Blanca, McCain ha sido objeto de una cierta indulgencia por parte de los medios, que poco o nada se han referido a sus meteduras de pata, como cuando dijo que Irán entrenaba a la red Al Qaida en Irak, o al apoyo que recibe de personajes incómodos como el pastor John Hagee, famoso por sus declaraciones homófobas o intolerantes para con los católicos.
Al contrario, los vínculos de Obama con su ex pastor Jeremiah Wright, acusado hace años por supuestos sermones antipatrióticos, son ampliamente comentados por los medios.
Acusaciones
En ese sentido, el viernes por la noche (madrugada de ayer en España) McCain aprovechó para exigirle a Obama presentar «excusas al pueblo estadounidense» por sus lazos con Wright, que calificó de militante radical de extrema izquierda. Además, el candidato republicano, quien se comprometió a realizar una campaña «respetuosa», acusó a Obama de ser «el candidato favorito de Hamás».
Una de las dificultades del republicano es la de desmarcarse del impopular presidente George W. Bush pero sin renegar de su respaldo. Apoya mantener a los soldados estadounidenses en Irak y ahora se inclina por el programa de rebaja de impuestos de Bush después de haberlo criticado por largo tiempo. Pero también ha protagonizado unos cuantos encontronazos con el que espera sustituir en la Casa Blanca el próximo año.