La ejecutiva del oficialista Rusia Unida busca crear una nueva arquitectura política del país.
15 abr 2008 . Actualizado a las 13:25 h.Rusia Unida, el partido en el poder, creará, según los analistas, una arquitectura política del país basada en un presidente debilitado y un primer ministro fuerte, cuya autoridad estará incluso más reforzada por su posición de líder del partido que tiene la mayoría absoluta en el Parlamento.
Ese nuevo sistema en el que Rusia Unida tendrá un papel central ya ha suscitado comparaciones con el Partido Comunista de la época de la extinta URSS, cuyo secretario general era de facto el número uno del país.
«Putin dejará su cargo de presidente pero seguirá siendo el líder moral del país y del partido», mantuvo en las páginas del diario Izvestia sin ocultar su entusiasmo el politólogo próximo al Kremlin Gleb Pavlovsky.
Convertirlo en «líder nacional» fue precisamente el objetivo de la campaña mediática organizada antes de las legislativas de diciembre del 2007, en las que Putin fue cabeza de lista de Rusia Unida sin ser miembro del partido. La televisión transmitió manifestaciones por todo el país pidiendo a Putin que siguiera siendo el líder nacional tras dejar el Kremlin.