Un tribunal marcial de California absolvió ayer a un cabo de la Infantería de Marina implicado en la matanza de 24 civiles iraquíes, entre ellos niños y mujeres, en la localidad de Hadiza, desestimando sin mayor explicación los cargos en su contra.
Los cargos contra el cabo Stephen Tatum «por su supuesta implicación en la muerte de civiles iraquíes en Hadiza, el 19 de noviembre del 2005, fueron desestimados», indicó un comunicado desde la base de los marines de Camp Pendleton, al sur de Los Ángeles. Agregó que estas acusaciones fueron desestimadas para «continuar el seguimiento de los procesos que buscan dar con la verdad en el incidente de Hadiza», sin dar más explicaciones.
Por este caso, considerado uno de los crímenes más graves que envuelven al Ejército estadounidense, Tatum, de 27 años, estaba acusado del asesinato de dos hermanas de 14 y 5 años en noviembre del 2005, cuando fueron allanadas casas del pueblo de Hadiza, después de la muerte de uno de sus camaradas por una bomba instalada al borde del camino.
El abogado del marine, Jack Zimmerman, negó en un comunicado que el militar haya llegado a un acuerdo con los fiscales acusadores a cambio de testificar contra uno de sus compañeros de filas, el sargento Frank Wuterich.
En total 24 civiles iraquíes, entre ellos mujeres y niños, murieron aquel día, según la Fiscalía. Ocho marines fueron acusados a finales del 2006, pero cuatro se beneficiaron de una absolución. La matanza fue revelada por Time .