China promete limitar la pena de muerte y aplicarla solo a crímenes extremadamente graves
INTERNACIONAL
La lucha contra la corrupción en China se intensificará en el 2008, pues la situación es grave, dijeron ayer ante la Asamblea Nacional Popular (ANP) el fiscal general, Jia Chunwang, y el presidente del Tribunal Supremo, Xiao Yang, quien anunció el descenso de las penas de muerte en el 2007, sin proporcionar cifras.
Ambos subrayaron que en el 2008 los esfuerzos se concentrarán en la prevención e investigación de los casos más graves de corrupción (el de los funcionarios de mayor nivel, mayor cantidad de dinero o que susciten más preocupación popular), y que la pena de muerte se aplicará de forma correcta y en «los crímenes extremadamente graves».
El fiscal expuso ante la Asamblea que 35 funcionarios de nivel ministerial o provincial, 930 de nivel municipal y unos 14.000 de condados fueron investigados durante los últimos cinco años por los delitos de corrupción grave, chantaje y apropiación indebida de fondos públicos. Jia Chunwang añadió que 117.000 funcionarios fueron encontrados culpables de estar implicados en 180.000 casos de delitos menores, un aumento del 30,7% en el último lustro. La mayoría de los casos de corrupción detectados en Pekín corresponden al lavado de dinero, que alcanzó un nivel histórico en los últimos tres años.
En cuanto a la pena de muerte, el presidente del Supremo se refirió al descenso de este tipo de condenas en el 2007. Según Xiao, desde que el Supremo recuperó la revisión de las condenas a la máxima pena de los tribunales provinciales, estas se dictaron de forma «estricta, cuidadosa y correcta» por «un pequeño número de graves crímenes».
«La transición [de los tribunales provinciales al Supremo] fue suave, ordenada y los casos de pena de muerte normales», dijo Xiao. El máximo juez de China destacó que el procedimiento para los juicios en segunda instancia para este tipo de pena ha mejorado y que la revisión final se puso en práctica con criterios unificados. Según varias fuentes, estas normas de control pueden haber hecho descender el número de ejecuciones.