Tradicionalmente, la ciudad de Toulouse vota a la izquierda en las elecciones legislativas y a la derecha en las municipales. Esta vez todo está abierto, en parte porque dos tercios de los electores que hoy acudirán a las urnas no votaron en las del año 2001.
El magnífico clima del sur y Airbus (del grupo aeronáutico europeo EADS) han conseguido convertir la ciudad rosa en villa de acogida para los vecinos parisinos.
Por primera vez en 37 años, el candidato de la izquierda, el socialista Pierre Cohen, tiene posibilidades reales de hacerse con el ayuntamiento de la cuarta ciudad de Francia.
Ségolène Royal lo ha apoyado con entusiasmo para intentar renovar el 57% de votos que consiguió en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de mayo del pasado año.
El actual alcalde de la gubernamental y conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), Jean-Luc Moudenc, no ha hecho olvidar a sus conciudadanos la mala gestión de su predecesor, Philippe Douste-Blazy, obligado a dimitir hace cuatro años por el primer ministro Jean-Pierre Raffarin para dedicarse al Ministerio de Sanidad.