La «fiebre» por Barack Obama se esparce entre las mujeres

Colpisa

INTERNACIONAL

12 feb 2008 . Actualizado a las 14:22 h.

Se puede apreciar en sus sonrientes rostros y percibirse en sus gritos: el difícil de describir «fenómeno Barack Obama», candidato demócrata estadounidense, se esparce entre las mujeres. «Es muy carismático. Es una experiencia del tipo de las que tienes que vivir», indica Lolita Breckenridge, de 37 años, tras escuchar a Obama, aspirante a la nominación demócrata para las presidenciales estadounidenses de noviembre, en un mitin en la Universidad de Maryland el lunes.

Una adepta entregada, arrastró con ella a dos de sus amigas para que escucharan al senador negro de Illinois, quien dio uno de sus tan renombrados discursos. «No hubo mucho del discurso que fuera nuevo para mí», admite. «Pero escucharlo en persona...», dice con voz menguante, mientras sacude la cabeza y sonríe. Cuando Obama habló ante las 16.000 personas un día antes de las primarias en las que espera ganar en Maryland, Virginia y Washington DC, se comportó con su confianza habitual, con un discurso que intercaló política extranjera, recuerdos de su niñez y bromas políticas sobre sus adversarios republicanos.

El candidato no se estremeció ante los gritos de las mujeres, e incluso detuvo su discurso en un momento para responder a una señora que gritó «¡Te amo, Obama!», con un «Yo también te amo».

Este hijo de 46 años de una madre estadounidense blanca y un padre negro keniano describió su programa electoral -que incluye acabar la guerra en Irak, ofrecer créditos para matrículas estudiantiles y proveer asistencia médica para todos los estadounidenses- y provocó reiteradas ovaciones de pie durante su discurso, que se extendió por una hora.

Bajo perfil

En contraste con la agenda de Obama, que incluyó el lunes otro gran mitin en Baltimore, su rival para la nominación demócrata, la senadora Hillary Clinton, sostuvo un programa de bajo perfil, con una charla en la Universidad de Virgina y un recorrido por la fábrica de automóviles de General Motors. La estrategia de la ex primera dama en Washington y los estados fronterizos pareció reflejar su probable derrota, según indican las encuestas.

Con Obama en racha tras una serie de victorias la semana pasada, sus seguidores ansiosos de verlo en persona tuvieron que soportar bajas temperaturas e hicieron una interminable fila por todo el campus de la universidad. Para Karen Ruffin, de 42 años, escuchar a Obama fue «inspirador, lleno de esperanza y fenomenal». Ruffin dijo sentir alguna punzada de remordimiento por no apoyar a Clinton, a quien se señalaba como la favorita entre las mujeres demócratas.

«Estaba indecisa al principio, pero tras escuchar algunos discursos empecé a respaldarlo», sostiene Ruffin. Su amiga Tyra Simpkins, de 37, aclaró que siempre respaldó a Obama. «Creo que tiene un fuerte impulso y me emociona su plan de asistencia médica», destacó.

«Me encanta escuchar sus discursos», manifiesta la joven Rachel Niederer, de 21 años. «Mis abuelos apoyan a Hillary, pero yo no conozco a nadie de mi edad que lo haga», asevera. La jubilada Marty Lallis, de 61 años, dice que Obama le recuerda a Robert F. Kennedy, asesinado en 1968. «Estaba muy entusiasmada con Robert F. Kennedy cuando era adolescente. Siento la misma emoción por Obama. Quizá un poco más porque ahora soy más madura», apunta.