Un niño de ocho años muere sin poder ser trasladado a Israel para recibir atención hospitalaria
INTERNACIONAL
La familia de un niño de ocho años, aquejado de cáncer, acusó ayer a Israel de la muerte del menor por no poder recibir suficiente atención en un hospital de Gaza tras impedirle que saliera de la franja para tratarse en territorio israelí.
Según fuentes hospitalarias, la muerte de Tamer al-Yazgi eleva a catorce el número de enfermos de Gaza que han fallecido en esas circunstancias desde que Israel redobló el aislamiento de la franja en junio.
«Han sido seis meses de tortura. Hice varias veces los trámites a través de la oficina palestina de enlace para que Tamer pudiera ser tratado en Israel porque las condiciones del hospital Shifa, donde estaba ingresado, son malas. Pero en todos los casos la respuesta fue negativa», dijo el padre del niño, Shahir al-Yazgi.
«Estoy triste por mi hijo, pero también por los pacientes que reciben igual atención que Tamer en el mismo hospital y que pueden morir si no son llevados a Israel o a otro sitio donde puedan ser bien atendidos», afirmó Shahir, un obrero de 38 años.
«Este es un llamamiento al mundo, a todo el que tenga sentido de la misericordia, pero sobre todo a Abu Mazen [presidente palestino], a Hamás e Israel para que pongan fin a este desastre», añadió el padre de Tamer, que era el segundo de sus cuatro hijos.
La muerte del menor se produjo 24 horas después de la de un joven de 22 años, Nael al-Kordi, quien también era tratado de cáncer en un hospital de Gaza y cuya familia solicitó repetidas veces su traslado a Israel para ser atendido. La respuesta siempre fue negativa.
Según Mo'aweya Hassanein, jefe de emergencias del Ministerio de Sanidad del Ejecutivo de Hamás, «la comunidad internacional es responsable del silencio que planea sobre estos crímenes contra la humanidad». «Israel ha condenado al pueblo palestino a una muerte lenta», añadió. Recordó que en la franja solo entran algunos alimentos, pero no medicinas.