«¿Cómo pudo ocurrir algo así en Finlandia?»

Kiko Novoa

INTERNACIONAL

09 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Los escandinavos digieren la tragedia solo cuando la reciben por el televisor. Para empezar, es casi imposible que un noruego, un sueco o un finlandés desayune con una noticia amarga como primer plato del telediario. Eso queda para los diarios sensacionalistas, que los hay y muy leídos, y cuando la desgracia se impone será siempre muy lejos de casa. En Escandinavia importan más los niveles de prestaciones sociales o la llegada de un frente cálido (esta noticia paraliza el país). Nada puede enturbiar la placidez del estado de bienestar. Saben que existe el mal, pero ellos viven demasiado lejos como para divisarlo. Las tragedias ocurren siempre de Copenhague hacia abajo: que si un atentado en Tel Aviv, que si una matanza en Camboya, que si una masacre en un colegio de EE.?UU. Por eso, a un finlandés le cuesta tanto asumir que lo que ocurrió el miércoles en el instituto Jokela le pertenece. Si algo así, en casa, asoma en la portada de un diario, es que se aproxima el fin de los tiempos.

Proliferación de armas

Y es que, aunque Finlandia tiene la tercera mayor cantidad de armas por cabeza del mundo, los tiroteos letales son infrecuentes. «¿Cómo pudo ocurrir esto en Finlandia?», titula el diario nacional Vasabladet . Es la pregunta que se hacían ayer todos los ciudadanos. Los finlandeses entienden que estas cosas, las que dice la tele que ocurren, pueden estremecer a cualquier país. ¿Pero en Finlandia?

Hay incluso quien se pregunta si el sistema educativo, aquel que ha servido de espejo a todo el mundo, estará bien confeccionado. La culpa no pudo tenerla solo el alumno que asesinó a sus compañeros.

El gasto público finlandés en educación ronda el 6,2% del producto interior bruto (los países de la OCDE poseen un promedio del 5,3%). Casi el 60% de la población ha superado los niveles educativos posteriores al obligatorio y un 13% dispone de título universitario.

Otro de los grandes diarios nacionales, el Aamulehti , rumia la enorme catarsis: «Ni en sueños podría imaginarse nadie que lo que ocurrió en el colegio americano de Columbine podría pasarnos ahora a nosotros». Finlandia implora por escapar de la pesadilla. Para que los telediarios vuelvan a destacar en titulares la llegada de un frente cálido en el país más boscoso de Europa, que acoge a 5,4 millones de habitantes bajo una climatología extrema.