La mitad del voto se concentra en la provincia bonaerense

La Voz

INTERNACIONAL

25 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

De los cinco candidatos con mayor intención de voto para el domingo, tres cierran su campaña electoral en el llamado conurbano bonaerense y dos en la capital. No es casualidad. En ese inmenso universo llamado Gran Buenos Aires, habitado por trece millones de personas, se reúne un tercio de la población argentina. En el enorme territorio argentino cabrían casi seis Españas, pero un tercio de sus habitantes viven en una superficie más pequeña que la provincia de Pontevedra. Extrapolado a los distritos electorales, el peso del área metropolitana de la capital, sumado al total de la provincia de Buenos Aires, se lleva el 49% del total de votos de un país federal a su manera y con un singular reparto demográfico.

Las delirantes cifras no terminan ahí. Santa Fe, con casi el 9%, Córdoba, igual, y Mendoza, con el 4%, aportan más desigualdad a los distritos electorales. Es decir, en cinco puntos de un mapa de dimensiones continentales se reúne el 70% de los votos. Así es fácil entender cómo se mueven las campañas electorales. Cristina Kirchner, en un principio centrada en la capital, se dejó ver en las últimas semanas en Santa Fe y Córdoba.

Pero en la política argentina hay una regla de oro: quien domina el área metropolitana de Buenos Aires se hace con el poder. El del Partido Justicialista (peronista), se entiende, porque en el conurbano no cabe otra posibilidad. En el 2003, Kirchner ganó las elecciones gracias al apoyo recibido por Eduardo Duhalde, líder indiscutido en la provincia bonaerense, que le permitió forzar el retiro de Menem. Ahora, aunque sin las siglas del PJ, los Kirchner tienen asegurado el éxito en el extrarradio y también en la provincia, donde con toda seguridad será gobernador el vicepresidente actual, Daniel Scioli, otro detalle de la importancia de ese distrito. Con ese torrente de votos asegurado, poco les importa que en Santa Fe domine el socialismo, en Córdoba no le sonrían las encuestas después del polémico recuento electoral de las últimos comicios provinciales o que en varias provincias gobiernen otras tendencias. Por poner un ejemplo, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, segunda en intención de voto, venció en las elecciones provinciales de Tierra del Fuego. Su electorado supone el 0,2% del total.

Nada que hacer frente a la megalópolis bonaerense, aunque no deja de ser curioso que Menem gobernara el país diez años después de haber dominado en su provincia, La Rioja, que supone un 0,7% del total del padrón. Y que ahora Kirchner, él y seguramente ella, lo consiguieran desde la provincia de Santa Cruz, con el 0,5% del electorado.