Los jefes tribales iraquíes prometen vengar la muerte del jeque suní aliado de EE. UU.

AFP

INTERNACIONAL

15 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Los jefes tribales suníes de la provincia de Al Anbar, al oeste de Irak, prometieron ayer vengar la muerte de su líder, el jeque Abdul Satar Abu Richa, fiel aliado de EE.?UU. asesinado el jueves en un atentado que el Gobierno atribuye a Al Qaida.

«Acusamos a Al Qaida, vamos a continuar nuestro combate y nos vamos a vengar», declaró en Ramadi el jeque Ahmad Abu Richa, hermano del asesinado. Fue designado por los jefes de las tribus suníes para reemplazar a su hermano a la cabeza de Despertar de Al Anbar, una coalición de unas cuarenta tribus movilizadas para luchar junto a las tropas norteamericanas contra Al Qaida.

Héroe nacional

El viernes, miles de personas, entre ellos numerosos oficiales, se congregaron para asistir a los funerales del jeque, saludado como héroe nacional. Su féretro fue transportado a pie una decena de kilómetros hasta el cementerio familiar por sus partidarios y miembros de su clan. «¡Venganza contra Al Qaida! ¡Al Qaida es el enemigo de Alá!», gritaban.

El jeque Abdul Satar Abu Richa murió el jueves junto a tres de sus guardaespaldas al estallar una bomba cerca de su domicilio en Ramadi. Bajo su autoridad, las tribus y jefes locales abandonaron la lucha armada para colaborar con las tropas iraquíes y estadounidenses contra los combatientes vinculados a la red terrorista Al Qaida. Los analistas consideran su asesinato como un desafío a Bush.