Perdió ayer en el Pazo ante el Clavijo tras cuajar un duelo blando
04 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La película que ningún aficionado celeste deseaba se filmó ayer en el Pazo. Caminar por el alambre no es una experiencia recomendable. Y en esta ocasión, no hubo red. El Breogán sumó la primera derrota como local y trasladó las dudas que ofrece a domicilio a la ciudad de las murallas. Inconsistencia e irregularidad fueron los pecados capitales de los lucenses. Y en medio de un río revuelto y plagado de atonías, el Clavijo pescó un triunfo que le supo a gloria. Los de Pepe Rodríguez propusieron un wéstern a su adversario. Pero no contemplaron la posibilidad de que John Wayne vistiese la camiseta del enemigo, encarnado en Matt Witt. Doloroso revés e impotencia en el desenlace.
El Breogán parece acostumbrado a plantear los encuentros como intercambios de golpes desatados. Bajo un manto de defensas etéreas, el tándem dominicano de los celestes tocó las maracas a su antojo en el primer cuarto. 28-23 fue el parcial de los diez minutos inaugurales. Pero la preocupación ya surcaba por el Pazo. Lanzar a canasta a las primeras de cambio se elevaba a religión en el bando local. Y el Clavijo untaba cestas en el mantecoso entramado tejido por los lucenses. Los riojanos aguantaban los fuegos de artificio contrarios, que tenían mucho ruido y poca eficacia. Y se abrochaban al partido con fe creciente en sus posibilidades.
Y, por su propio peso, la balanza fue inclinándose poco a poco a favor de los de Jesús Sala. Una vez que a Feldeine y Ogirri se les encasquillaron las pistolas, el Clavijo agarró la lima para acercarse en el electrónico como una hormiguita. Poco después de comenzar el tercer cuarto, los riojanos ya mandaban por 44-47. Ver para creer. Y en medio de la desidia y la velocidad monorrítmica que parecía envolver a la nave local, se antojaba complicado encontrar soluciones a un desaguisado que amenazaba con convertirse en tormenta.
Aluvión en contra
Matt Witt se erigió en el justiciero de los de Jesús Sala. Y, además, contó con las ráfagas de metralla que, alternativamente, Arévalo, Bonds y Mesa fueron disparando a los locales. La impenetrable fortaleza del Breogán se derrumbaba ante las atónitas miradas de los espectadores. No era cuestión de aplicarse una dosis extra de colirio. Sin defensa, no hay paraíso. Y menos cuando se juega a disfrazarse de los Denver Nuggets de los ochenta.
La debacle siguió tomando cuerpo a cada minuto. Manu Gómez se colocó en el pecho la estrella de sheriff para, en un despliegue colosal, tapar todas las vías de agua de un Breogán que se iba a pique. El de Betanzos salvó la primera crisis brutal de los lucenses.
Y en medio de la verbena de no selección de tiro y de puntería errática del tándem dominicano, Pepe Rodríguez apostó por alimentar a Brooks Sales. El estadounidense asumió la responsabilidad de intentar contrarrestar a los visitantes y aportó dieciséis puntos en el último cuarto. Fue insuficiente. Los riojanos ya se habían abalanzado al cuello de su presa y no querían soltar un triunfo que anhelaban con todas sus fuerzas. El Pazo entonó un réquiem resignado tras paladear un tropiezo que, además de amargo, siembra dudas de cara al futuro próximo de una escuadra con apariencia caótica y poco colectiva.
PTS 2P 3P TL RT AS MJ V
Feldeine 13 3-10 2-4 1-1 - - 30 3
Ogide 6 3-5 0-1 0-1 3 - 7 3
Ogirri 6 0-1 2-7 - 2 8 32 9
Krabbenhoft 13 2-2 3-5 - 6 4 32 19
Manu Gómez 10 2-5 - 6-6 9 2 28 19
Navajas 3 - 1-3 - 2 - 17 3
Sales 22 8-13 1-3 3-6 9 2 28 22
Sánchez 5 1-2 1-4 - 4 3 15 8
Bortolussi 6 0-2 2-3 - 3 - 12 4
Equipo 84 19-40 12-30 10-14 38 19 90
PTS 2P 3P TL RT AS MJ V
Bonds 15 3-7 2-4 3-5 5 1 28 16
Mediano 6 - - 6-6 1 1 24 10
Arévalo 8 4-5 - 0-1 1 - 9 9
Lawal 8 4-6 - - 10 2 32 14
Mesa 8 4-11 - 0-3 6 1 28 9
Galarreta 0 0-1 0-2 - 3 1 12 0
Witt 31 7-12 5-8 2-3 2 3 33 26
Herrero 1 0-3 - 1-2 2 - 6 1
Zagorac 3 0-2 1-4 - - - 14 -5
Suárez 8 2-3 1-2 1-2 2 - 15 9
Equipo 88 24-50 9-20 13-22 32 9 89