Anoche el suministro seguía cortado, pero se había localizado la fuga
24 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Unas dos mil viviendas del casco urbano de Viveiro y las afueras permanecieron ayer sin suministro de agua durante todo el día, tras producirse una rotura en la red general. Al cierre de esta edición el abastecimiento no se había reanudado, si bien los operarios de la empresa concesionaria del servicio habían localizado la fuga y estaban intentando repararla.
El corte en el suministro se inició sobre las ocho y media de la mañana de ayer. Lo provocó una fuga a la altura de la gasolinera de Landrove, a unos tres kilómetros del casco urbano de Viveiro. En ese momento quedaron sin abastecimiento de agua de la red general los vecinos que residen en San Pedro, Landrove, Xunqueira, Galdo, Magazos, Valcarría, Chavín y parte de Verxeles. El alcalde, Melchor Roel, calculaba ayer que podrían ser más de dos mil viviendas. En particular, un garaje de una vivienda resultó inundado.
Localizar el lugar de la fuga fue muy complicado. El agua reventó la carretera a unos veinte metros de distancia de donde finalmente se localizó la rotura. Los operarios de la empresa concesionaria del servicio del agua, Aquagest, comenzaron a levantar el asfalto en torno a las nueve de la mañana, pero no llegaron hasta el lugar de la rotura hasta bien entrada la tarde. La dificultad fue mayor porque la tubería general en Landrove está enterrada a más de dos metros de profundidad.
La seguridad de los operarios
Una vez hallada la fuga, sobre las siete de la tarde de ayer, se decidió hacer un hueco de mayor anchura para garantizar la seguridad a los operarios que se iban a encargar de sustituir la cañería rota. Entonces, desde Aquagest apuntaban: «Se hai sorte e non hai problemas, esperamos que a medianoite esté todo amañado».
No está clara la causa de la rotura y ayer se barajaban varias hipótesis, desde un reventón a que hubiese cedido el terreno. En cualquier caso, lo que parece determinante es la antigüedad de la red, de los años setenta, y que es de fibrocemento, un material que se deteriora gravemente con el tiempo.
«Son tuberías similares a las que hemos ido cambiando en otras zonas de Viveiro, donde había más riesgo y se producían roturas periódicamente», explicó ayer el alcalde, el socialista Melchor Roel.
«A medida que hemos podido hemos ido cambiando tramos, pero en este caso, a estos cuatro kilómetros de red que van desde San Pedro hasta Verxeles nunca se les han tocado en los últimos 35 años. Era algo que tenía que haberse hecho con tiempo, poco a poco. Ahora vamos a hablar con Aquagest y tratar de sustituir los tramos que estén peor», añadió el regidor viveirense.
Desde Aquagest se mostraban rotundos: «A rede e moi vella e está moi mal. Esto é o que toca. Agora imos amañar esta fuga, pero nada impide que mañá mesmo volva a romper a uns metros».