Varios alcaldes expresan su preocupación por los efectos de la paralización de las obras de la A-8

La Voz RIBADEO/LA VOZ.

LUGO

02 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La ralentización y en el caso de algunos tramos paralización de las obras de la autovía del Cantábrico preocupa a varios alcaldes, que temen las consecuencias. Más allá del impacto en el empleo y en el sector servicios, Vidal Martínez-Sierra, regidor de Lourenzá, teme que si se abandonan las obras, aunque sea de manera provisional, y no queda ningún retén de obreros a su cuidado, puedan darse problemas como los ocurridos hace mes y medio con las inundaciones que sufrió la costa de Lugo. Y es que Martínez-Sierra no duda al culpar a las obras de la A-8 de muchos de los desperfectos que hubo en Lourenzá.

En pleno de Mondoñedo (municipio por donde discurren los tramos que van a experimentar un mayor retraso en concluirse) aprobó el jueves una moción del PP en la que se insta al Ministerio de Fomento a que clarifique los plazos de ejecución y a que se comprometa al mantenimiento de las obras. La edil del PP Elena Candia manifestó: «A paralización é unha noticia triste e moi preocupante dende moitos eidos: económicos, con restaurantes, hoteis...; empresas adxudicatarias... pero para as persoas que viven debaixo do movemento de terras feito ata o momento é ademais de inseguridade e perigo».