El espectáculo del curro atrajo a menos público que otros años. Mondoñedo abrió ayer la temporada, que seguirá en los montes de Candaoso de Viveiro el 4 de julio
28 jun 2010 . Actualizado a las 10:34 h.Este año las nubes no dieron tregua y el cielo permaneció encapotado durante toda la mañana, en el curro de Campo do Oso, gestionado por la Mancomunidade de Montes Veciñais en Man Común Carracedo-Rioseco-Chao das Louseiras, en la parroquia mindoniense de Santa María Maior. El espectáculo se repitió, como en los últimos 44 años, con la bajada del ganado del monte al amanecer, la corta de las crines y el marcado de las reses con hierro candente.
Pero esta vez la afluencia de público fue menor que en ediciones anteriores. Nadie sabe a qué atribuirlo, tal vez el tiempo, quizás la crisis. Alguno opinaba incluso que «foi polo Arde Lucus». Los fieles no fallaron y siguieron la lucha del hombre -un grupo de chavales jóvenes, que han ido tomando el relevo, junto a algún veterano- y el caballo -bravo e indomable, indefenso y acorralado-.
En medio, las cámaras, sin perder detalle. Mondoñedo inauguró así la temporada de rapas en la comarca de A Mariña. La próxima cita será el próximo domingo, día 4 de julio, en los montes de Candaoso, en Viveiro, otra propuesta con historia. Como ocurrió ayer en Campo do Oso, habrá música, puestos de comida y diversión.