El comercio salda con pocas ventas el primer domingo de las rebajas

La Voz

LUGO

La posibilidad de abrir fue aprovechada unicamente por algunas franquicias y grandes marcas textiles

11 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Algunas tiendas del casco histórico de Lugo, casi todas vinculadas a franquicias o al grupo Inditex, abrieron ayer en la capital lucense en el segundo domingo del año en el que estaban autorizadas por la Xunta. La mayor presencia de posibles compradores se dió en los centros comerciales, y especialmente en As Termas, posiblemente como consecuencia de las bajísimas temperaturas que se registraron a lo largo de la jornada y que llevaron a las familias lucenses que decidieron salir de casa a lugares a cubierto y con calefacción.

Los carteles que exhiben los comercios desde hace cuatro días, anunciando descuentos entre un 10% y un 70%, no constituyeron un atractivo para que fuera masiva la presencia en las tiendas, aprovechando el día festivo.

En el centro de Lugo muchos comercios tradicionales no se sumaron a la apertura. Tampoco lo hicieron en otras ocasiones y una de las razones que esgrimen habitualmente es que las ventas que se efectúan en esa jornada no compensan los desajustes que producen durante el resto de la semana con los descansos del personal.

Ayer esta afirmación posiblemente estuvo acertada. Especialmente por la mañana la presencia de potenciales compradores en los comercios abiertos era más bien escasa.

Generalmente las rebajas atraen a la capital lucense a un buen número de personas procedentes de otros puntos de la provincia que ayer faltaron a su cita como consecuencia del deficiente estado de las carreteras. También pudo influir el hecho de que la campaña de Navidad no fue tan mala para los comerciantes como en un principio esperaban. Algunos establecimientos consultados apuntaron que habían alcanzado e incluso superado los mismos niveles de temporadas anteriores.

Frío en la calle Cardenal

Si la Navidad no fue del todo mal, entre otras razones porque se adelantaron los descuentos, es previsible que las ventas en rebajas sean inferiores y especialmente en un contexto de contención del gasto.

Fuera de de la capital provincial, el cierre fue prácticamente total. En el centro de Monforte, solo estuvieron abiertos dos comercios, uno de una cadena textil con sede en Lugo y otro de una franquicia de ropa para niños. Los dos están en la calle Cardenal, que a última hora de la mañana presentaba el aspecto de cualquier domingo de invierno, pero con menos grupos de amigos de bares y menos familias con niños de lo que es habitual, algo lógico dado el intenso frío de estos días. Poca gente en la calle, y menos aún dentro de los comercios. A la una en punto de la tarde, en la tienda de ropa para adultos tenían dos clientas y en la de niños una. El resto de la mañana había ido poco más o menos igual de tranquilo en los dos establecimientos.

El centro comercial urbano de Monforte, el colectivo que representa al gremio, no va a recomendar a sus asociados que abran ninguno de los ocho domingos de este año en los que probablemente sí lo harán las grandes áreas de Ourense y Lugo, las dos localidades que se benefician de la fuga de clientes monfortinos los fines de semana. Su presidente, Germán Vázquez, cree que eso puede ser ir demasiado rápido: «En estos momentos, estamos empeñados en que al menos nuestros socios abran algunos sábados por la tarde, lo de estos ocho domingos quizá lo abordemos el año que viene».

Efectivamente, la asociación de comerciantes de Monforte está empeñada desde mediados del año pasado en que el sector pelee al menos por una parte de la clientela que los sábados acostumbra a marcharse a los centros comerciales más cercanos. El mensaje no es que abran sistemáticamente todos los sábados, si no quieren, sino como mínimo una parte de ellos. Para animarlos, la asociación organizó durante los últimos meses una intensa campaña de animación callejera centrada en esos fines de semana para los que recomendaba abrir.

El curioso horario de Ribadeo

A juicio de los promotores de esta iniciativa, el resultado fue satisfactorio. Lo cierto es que la apertura los sábados por la tarde sigue sin ser general en Monforte, pero ya no es tampoco una excepción. Este año, la campaña seguirá y el llamamiento a abrir se extenderá a más sábados, a veinticuatro. Los primeros son los cuatro del mes de enero, en coincidencia con la exposición callejera Pork Art ideada en Lalín y que ya ha pasado por otras localidades gallegas.

Tampoco en A Mariña el comercio respondió ayer a la posibilidad de abrir el primer domingo de las rebajas de invierno. La única excepción fue Ribadeo, donde el comercio tradicional de textil y calzado mantiene desde hace años la práctica de abrir todos los domingos por la mañana y, a cambio, cerrar el lunes. En Viveiro, la principal localidad de la zona, la actividad comercial fue nula durante toda la jornada.