Una madre obligó a huir al hombre que intentaba abusar de su hija en un portal

La Voz

LUGO

16 jun 2009 . Actualizado a las 10:34 h.

Cada vez hay más datos y cada vez se conocen más casos del agresor sexual que escapa a la policía y que actúa en el área comprendida entre el Camiño Real, la avenida de A Coruña y zonas próximas. Los últimos detalles los aportó ayer una madre que, al tener constancia del caso por las informaciones publicadas en los últimos días, informó de lo que le había sucedido a su hija cuando volvía a casa del campus universitario. El incidente sucedió en las inmediaciones del Camiño Real.

La joven, de acuerdo con la versión de su madre, se disponía a abrir la puerta de casa cuando se le presentó el presunto agresor sexual. La manera de entablar conversación fue la misma que utilizó con otras mujeres. «¿Me podrías decir la hora que es?», preguntó a la muchacha. Esta, como no llevaba reloj, se dispuso a abrir el bolso para buscar el móvil y mirar qué hora era.

Aprovechando la situación, el presunto agresor le colocó un brazo sobre el hombro y fue en ese preciso momento cuando apareció la madre de la muchacha.

«Realmente me sorprendió muchísimo ver la situación y, de inmediato me di cuenta de lo que podía estar pasando. Por eso lo primero que hice fue nombrar a mi hija y preguntarle por lo que estaba pasando. El hombre, al detectar mi presencia, lo que hizo fue no darme la cara en ningún momento», expresó la madre de la muchacha que ayer contó la situación vivida.

«Otra vez será»

El presunto agresor, lejos de escapar del lugar precipitadamente lo hizo con relativa tranquilidad. De hecho le dijo a la joven: «No te preocupes, otra vez será». Posteriormente abandonó la zona.

Los familiares de la joven no se planteó por aquel entonces, a principios de mayo (fechas en las que ocurrieron los demás casos detectados) presentar denuncia en la comisaría de policía. En primer lugar porque creyeron que eran un hechos aislados que no valoraron como si se tratasen de especial gravedad. Otra de las razones por las que no fueron a la policía fue porque creyeron que la persona en cuestión sería muy difícil de localizar puesto que no supieron la trayectoria que pudo haber seguido.

Hay ya muchas coincidencias que hacen pensar en que el presunto agresor sexual es la misma persona. Varias personas apuntaron a que era un hombre de mediana edad, unos cuarenta y tantos años, aproximadamente. Solo una de las víctimas refirió datos que no coinciden y que podría hacer pensar de un caso distinto.

Hay también coincidencias en la maneras en que "entra" a las víctimas: preguntarles la hora. Con esta misma pregunta fue abordada una mujer en la parada de bus de la Ronda da Muralla. En este caso el presunto atacante también tuvo que huir a toda prisa del lugar porque la víctima pidió ayuda y aparecieron varias personas que estaban por la zona.

El único caso de los que se conocen hasta ahora en el que no coincide la descripción es el ocurrido en el Camiño Real donde un hombre joven, vistiendo un chándal y una cazadora de neopreno con capucha, mostró sus genitales a una mujer y, seguidamente, intentó hacerle toqueteos. El hombre escapó del lugar rápidamente.