Tráfico de Madrid envió todos los listados que le fueron solicitados, pero ocultó en qué lengua se examinaron los chinos que vinieron para lograr el carné
17 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Todo parece apuntar que la Dirección General de Tráfico supuestamente no jugó limpio o, cuando menos, no colaboró con la fiscalía para tratar de esclarecer la trama de los chinos. En las diligencias informativas enviadas al juzgado se hace constar que este organismo mandó un listado en papel de los ordenanzas y examinadores destinados en la jefatura provincial de Lugo desde el año 1999 y otro en formato electrónico de los ciudadanos chinos que obtuvieron el permiso de conducir en la ciudad. Hasta aquí todo correcto, pero el fiscal encargado de las diligencias apunta: «si bien, extrañamente se indica que consta todos los datos, a excepción, casualmente del idioma en que se realizó el examen teórico».
Además, uno de los examinadores puso la situación en conocimiento de la DGT aportando informes y también a través de conversaciones telefónicas. Incluso informó personalmente a un inspector, sin embargo no hubo noticia de alguna actuación sobre los hechos denunciados.
Destaca el fiscal en su informe que de los siete examinadores a los que tomó declaración, seis de ellos señalan que los conocimientos de castellano por parte de los ciudadanos asiáticos eran muy rudimentarios, siendo muy difícil que aprobaran un examen teórico en esa lengua. La única persona que llevó la contraria a sus compañeros fue una examinadora, sin embargo la acusación pública tiene dudas de la veracidad de su versión dada su relación personal de amistad con Julio González, el jefe provincial de Tráfico por aquellos tiempos y una presunta animadversión hacia una de las autoescuelas denunciantes de «quien no tiene reparo en afirmar que sus alumnos van mal preparados, lo que justifica para tener más suspensos». Al acusador público le resulta curioso que exista un «relevante» número de ciudadanos chinos que, aún no teniendo ni idea de castellano hayan aprobado el teórico a la primera, «lo que resulta ilógico».
Los nigerianos, en inglés
Los examinadores aseguraron en sus declaraciones que los ciudadanos chinos tenían un desconocimiento absoluto del idioma, teniendo que dirigirse a ellos mediante signos con las manos para realizar la parte práctica, «resultando inexplicable e increíble» que hubieran aprobado el teórico en castellano.
Los funcionarios que se encargaban de los exámenes constataron que los ciudadanos nigerianos hacían el examen en inglés y el práctico, mediante gestos si no entendían el castellano. Chinos y africanos venían de todas las provincias de España, algo que extrañaba especialmente a los examinadores.
Requerimiento
El fiscal encargó al juzgado que requiera a la Jefatura Provincial de Tráfico de Lugo para que certifique el idioma empleado. En tal sentido recuerda que la institución tiene la obligación de conservar y controlar la documentación.
«Al respecto, debe indicarse que la realización del examen en idioma distinto del castellano es un derecho que requeriría la solicitud expresa y que debería quedar documentado», expresa el fiscal en sus diligencias informativas. La fiscalía no deja lugar a dudas en su informe enviado al juzgado y señala que se aprecia un «amplio listado de personas de nacionalidad china, provenientes de toda España (...) lo que en si mismo resulta absolutamente extraño, careciendo de lógica y presumiendo subyace alguna motivación».
El Juzgado de Instrucción número 2 fue el que recibió toda la documentación enviada por el fiscal y el que ahora se encarga de la investigación. El juez, como primera medida, citó a varias personas para prestar declaración para principios de mes.