El duelo gallego de ayer en Barreiro tuvo dos partes bien diferenciadas. En la primera, el Lugo dispuso de hasta siete ocasiones claras de adelantarse en el marcador, además de un gol anulado a Roberto Losada por un dudoso fuera de juego, mientras que el Celta B no inquietó la portería de Javi Muñoz. La segunda parte, en cambio, tuvo color celeste, con los locales que llevaron la iniciativa en el juego, pero que no tuvieron más que un par de oportunidades claras.
Al final, reparto de puntos sin goles que no deja contentos a ninguno de los dos, porque los vigueses ven cómo los puestos de play off se ponen más complicados, mientras que los lucenses desaprovecharon una buena ocasión para alejarse de la zona peligrosa, de la que ahora están a tan solo cinco puntos.
El equipo de Fonsi Valverde salió esta vez mucho más metido en el partido que el de Alejandro Menéndez. Así, en apenas tres minutos, el Lugo ya dispuso de sus primeros remates a puerta con cierto peligro, empezó con una internada de Jaime Noguerol que detuvo Yoel y, a renglón seguido, un cabezazo de Poratti que se fue ligeramente por encima de la portería local.
Jugada polémica
La jugada polémica llegó en un golpe franco botado por Rubén Durán que cabeceó Losada al fondo de la red, pero el asistente de Rodríguez Cayetano levantó el banderín ante las protestas de un descontento delantero rojiblanco.
El Lugo estaba mejor plantado en el campo, se llevaba todos los rechaces y cada balón colgado al área celeste suponía una ocasión de peligro. El meta Yoel fue el mejor de su equipo en el primer tiempo, aunque después, en el segundo, sería un mero espectador. Antes del descanso realizó otras tres intervenciones de mérito a remates de Tornero, Poratti y Jaime Noguerol. Pero la ocasión más clara llegó en un cabeceo de Pablo Ruiz tras un saque de esquina que se estrelló en la cruceta poco antes del descanso.
Segunda parte
En la segunda parte cambió el decorado. El Celta B salió con otro ritmo, mejor colocado, y con más movilidad en los desmarques. Chupe pudo adelantar a los célticos en la primera aproximación al adelantarse a Pablo Ruiz en un balón dividido dentro del área y, tras superar al portero, a puerta vacía no consiguió atinar en el disparo escorado. Un cabezazo de Aicart a las manos del meta y un mal remate de Joselu en posición clara, fue todo el bagaje local. Pero la pólvora estaba mojada.