La falta de ambición envía al Lugo a la lona en el campo del Vecindario

Agencias

CDLUGO

21 abr 2008 . Actualizado a las 11:54 h.

Severo varapalo al Lugo en sus aspiraciones de progresar en la tabla y alcanzar la zona que da acceso a la disputa del play off. Ayer el cuadro gallego fue una sombra de sí mismo; de ese conjunto que había deleitados en las últimas jornadas tumbando a tres de los aspirantes al ascenso. Los encuentros ante Deportivo B, Castilla y Rayo Vallecano no tuvieron continuidad en la soleada isla de Gran Canaria. Y es que al conjunto galaico le faltó actitud y trabajo para prolongar su buena trayectoria ante un Vecindario muy ordenado en defensa y efectivo en ataque, que refrenda con el 6-0 el gran momento de forma que atraviesa.

Los de Pacuco Rosales hicieron con los rojiblancos lo que quisieron, por lo que no hay paliativos a la contundente derrota sufrida. El Lugo, no obstante, a pesar del mazazo, mantiene intactas sus opciones de jugar la promoción, dado lo igualado que se presenta el grupo, donde cualquier adversario puede amargar la existencia, tal y como le sucedió en el Municipal de Vecindario a los de Fonsi Valverde.?El encuentro, a pesar del resultado final, comenzó bastante parejo, sobre todo en los primeros quince minutos de partido. El Lugo, muy bien colocado en el campo y ordenado en la faceta defensiva, empezó a dominar en la parcela ancha, basculando el juego a las bandas, donde Ciani y Losada eran un constante martirio.

Aviso

Así, en el minuto ocho, se generó la primera ocasión de peligro con un centro desde el flanco derecho de Ciani, que encontró un remate forzado de Sergio. El balón se marchó sin peligro por encima del travesaño. Sin embargo, cuando parecía que los gallegos tenían dominado a su contrincante, empezó el dominio de los grancanarios. Bien dirigidos en el centro del campo por Monteagudo y Vladimir, los hombres de Pacuco Rosales empezaron a merodear con peligro la meta defendida por Marcos Valín. En el minuto 13 dieron el primer aviso los insulares, con un testarazo de Raúl Borrero que se estrelló contra el travesaño.

Sin tiempo para la reacción rojiblanca se producía el primer gol de la contienda y el inicio del fin. Cuatro minutos más tarde los locales subían el 1-0 tras una falta botada por Vladimir que Arostegui, tras recibir y darse la media vuelta, envió al fondo de las mallas. ?Con el 1-0 luciendo en el marcador, Fonsi Valverde reubicó su juego ofensivo y puso tres puntas, colocando a Sergio de delantero centro y Losada cayendo a ambas bandas. Así se produjo una acción de Rubén Durán que paró Muñoz.

Pero fue un mero espejismo, ya que al filo del descanso los canarios establecieron el 2-0, tras un lanzamiento de falta que Arostegui, anticipándose a su defensor, lograba colar al fondo de las mallas. Nueva puñalada al corazón maltrecho de un Lugo que no se había recuperado de la decepción del 1-0.?Fonsi Valverde arengó a los suyos en el vestuario y pareció surtir efecto, ya que al comienzo de la segunda parte el Lugo intentó acortar distancias en el marcador. Sin embargo, pronto se vio con otra jugada desfavorable en contra. Marcos Valín se vio obligado a frenar una incursión en el área de Raúl Borrero cometiendo penalti. La pena máxima se encargó de ejecutarla por la derecha Camacho, engañando al meta de Guntín.

Cambios infructuosos

Con el 3-0 Fonsi Valverde efectuó dos cambios para dar mayor profundidad, y dio entrada a Mauro Poratti y Manu por Ciani y Garmendia. Pero no fue la solución a los problemas ofensivos lucenses. En el minuto 66 encajaron el 4-0, con un disparo dentro del área que no pudo hacer nada Marcos para evitar el tanto.?A la desesperada el Lugo se volcó para, al menos, sumar el gol del honor, pero sucedió totalmente lo contrario. En el minuto 74 llegó el 5-0 tras una jugada personal de Abraham, que cruzó al fondo de la red.

El Vecindario se dedicó en los últimos minutos a mantener la renta, dejar escapar el tiempo y seguir generando peligro al contragolpe. De este modo, Poncho, tras una cabalgada, redondearía la goleada con un disparo raso y seco. Era el epílogo ideal de los canarios para un encuentro decepcionante por parte de los del Ángel Carro. La clasificación se sigue comprimiendo.